«Algo pasa con Roberto Merhi»
Mucho mérito es el que tiene este joven piloto castellonés con lo que está haciendo desde que llegó a la Fórmula Uno, un mérito increible con un coche y una situación que no es sin duda alguna la más idónea ni para competir ni para el propio piloto a nivel personal.
Cuando llegó a la Fórmula 1 lo hizo de una forma totalmente inesperada y arriesgada, ya tenía firmado un contrato con el equipo Pons Racing para disputar las World Series, pero aún así decidió arriesgarse y aprovechar su oportunidad ante la llamada de un antiguo conocido, John Booth, el nuevo director técnico del equipo Manor F1 junto con Graeme Lowdon.
Al parecer, Roberto fue una apuesta personal de Booth que, a pesar de que sus superiores le encargaron fichar a un piloto con un maletín económico bajo el brazo, se decantó por el talento del joven piloto español.
Solamente el propio Merhi sabe por lo que ha tenido que pasar durante estas primeras carreras. Pero en esta última en Baréin no ha podido callarse ciertas cosas y en esta frase se reduce todo, «hay demasiadas diferencias con mi compañero que son un poco raras».
Mientras que su actual compañero, Will Stevens, ha podido pagarse entrenamientos en un simulador privado, Merhi ha tenido que conformarse con ver videos y seguramente utilizar algún simulador un poco menos rudimentario de alguna videoconsola para poder aprender un circuito en el que hasta ahora no había participado nunca.
Las diferencias de los tiempos en clasificación de un segundo perdido con respecto al inglés no son tampoco nada reales, así como el rendimiento en carrera. Y es que está claro que algo está pasando.
Para colmo, en el traslado desde China a Baréin en el transporte por barco y debido a las altas temperaturas, su asiento se deformó provocándole fuertes dolores de espalda en los libres, teniendo que fabricarle otro finalmente.
Ahora, después de estos primeros cuatro Grandes Premios, que eran los acordados inicialmente que se le darían de margen para que pudiese reunir el dinero para poder comprar su asiento, se le acaba el tiempo. O reúne 2 millones de euros o probablemente no continué durante mucho tiempo más en Manor.
Por lo tanto, el piloto español, consciente de que probablemente no pueda reunir dicha cantidad o incluso que llegue otro piloto con más dinero y le levante el puesto, ha sido muy inteligente y se ha cubierto las espaldas asegurándose su asiento en las World Series con el equipo Pons para esta temporada.
Al termino de la carrera se le preguntaba al respecto de su continuidad y si estará en el Gran Premio de España, a lo que respondió con un “eso espero”, eso sí sin perder nunca la sonrisa.
El Gran Premio de Baréin podría haber sido su última participación en el campeonato de este año, a falta de la decisión final del equipo, pero sin duda tan sólo será un punto y seguido en su carrera en la Fórmula Uno ya que ha demostrado sobradamente su talento para estar en la categoría reina del automovilismo.

