Alexander Albon considera que sus test en Fórmula E le ayudarán en Fórmula 1
El nuevo piloto del equipo Toro Rosso del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, Alexander Albon, deberá afrontar este año un desafío que poca gente ha afrontado en los últimos años, debutar como piloto de Fórmula 1 sin haberse subido antes a un monoplaza de la autodenominada categoría reina del automovilismo mundial. Sin embargo, y pese a la falta de kilómetros a manos de un Fórmula 1, el piloto tailandés se siente preparado para entrar a formar parte de la parrilla.
Y es que según explica el propio Albon, pese a no haber tenido la oportunidad de pilotar un Fórmula 1, los test que completó con el equipo Nissan e.Dams de Fórmula E antes de cambiar a Toro Rosso, le servirán de ayuda para afrontar su primera temporada en la categoría estrella de las carreras de monoplazas, sobretodo en el apartado de entender el propulsor del coche y como ahorrar energía.
«Tuve la suerte de hacer algunas pruebas en la Fórmula E en las que aprendí mucho sobre el tren motriz, y es bastante sorprendente lo similares que son (con respecto a la Fórmula 1)», declara el piloto de Toro Rosso. «No digo que la tecnología sea la misma, pero la forma en que tienes que ahorrar energía y cosas por el estilo son muy similares», añade.
Tras luchar por el título del Campeonato FIA de Fórmula 2 en 2018, Albon además deberá adaptarse rápidamente a un Fórmula 1, ya que según él, la diferencia de velocidad entre ambos monoplazas es abismal. Sin embargo y pese a considerar que el salto de una categoría a otra supondrá un desafío para él, el piloto de Toro Rosso cree que lo más complicado será acostumbrarse a la anchura de un Fórmula 1.
«Estos coches (F1) nunca han sido más rápidos, aunque las velocidades disminuyan un poco este año», comenta el propio Albon. «El salto de Fórmula 2 a Fórmula 1 es muy grande y se debe principalmente a la fuerza aerodinámica. Creo que la velocidad no será demasiado difícil de manejar, es más la anchura del coche, a la que tendré que acostumbrarme», remarca el tailandés.
Pero no solo esta diferencia de velocidad puede suponer un problema para el nuevo piloto de Toro Rosso, ya que el tailandés también deberá aprender a moverse en un entorno de trabajo muy diferente al que estaba acostumbrado, como lo es un equipo de Fórmula 1.
«Algo de que la gente no se da cuenta es la cantidad de personas y la ética de trabajo involucrada en la F1», declara Albon. «Todo es diferente en el sentido de que hay mucha gente trabajando para ti y todos se esfuerzan por ser lo más rápidos posible, por lo que para un piloto hay mucha interacción con el equipo. Siempre hay alguien con quien necesito hablar para sacar el máximo provecho del coche. En la Fórmula 2, tenía dos ingenieros, había un ingeniero jefe y tenía dos mecánicos en total. Así que son seis o siete personas y ahora voy a un equipo que tiene casi 400 personas. Es un juego diferente, pero me estoy acostumbrando», afirma el de Toro Rosso para concluir.



