Cómo Adrian Newey supo solucionar de forma magistral el ‘porpoising’
El equipo Red Bull fue el único equipo que prácticamente no sufrió el famoso ‘porpoising’ que ya prácticamente está solventado por todos los equipos de la parrilla de la Fórmula 1 pero que el año pasado, fue un problema realmente grave para algunos equipos como Mercedes, con el que incluso hacia prácticamente inconducible el monoplaza para los pilotos por la enorme cantidad de rebotes que sufrían en diferentes pistas.
Adrian Newey, director técnico de Red Bull, habla sobre este fenómeno que ningún equipo, salvo ellos, supo prever con la llegada de los nuevos monoplazas el pasado año que basaban su aerodinámica en el ‘efecto suelo’. Un problema del ‘porpoising’ que Adrian Newey supo solventar poniendo solución, recordando que esta problemática ya se sufrió en la década de los 80 cuando los monoplazas también basaban su aerodinámica en el efecto suelo y él ya tuvo que lidiar con este efecto aerodinámico propio de este tipo de monoplazas. Y como ya hubo antecedentes con el ‘porpoising’, Adrian Newey no se explica cómo ningún otro equipo además de ellos no supo evitar sufrir dicho efecto.
«Creo que dimos en el clavo [con el diseño del coche] por varias razones: intentando entender la física del flujo y lo que creíamos que era necesario. Pero sí, también el problema del rebote. Me sorprendió que nadie lo viera venir, la verdad, porque ya era un problema en los años 80. Recuerdo que mi primer trabajo fue como aerodinamista en ‘Fittipaldi’, un pequeño equipo de F1 cuyo director técnico era Harvey Postlethwaite. Con aquellos coches de efecto suelo, en 1981 decidimos que, como llevábamos la parte delantera tan rígida, podíamos ahorrar peso desechando los muelles y los amortiguadores y sustituyéndolos simplemente por una goma para baches», comenta Adrian Newey.
«Fue mi primera visita a un circuito trabajando, y no como simple espectador, para la prueba en la que llevamos esa solución a Silverstone. Keke Rosberg conducía el coche y, al pasar por boxes, rebotaba tanto que se veía la luz del día bajo los neumáticos delanteros. Fue una lección de lo mal que se podía hacer y crear rebotes, y también de que el rebote no es solo una cuestión aerodinámica. También es cómo interactúa con la suspensión y la rigidez de la carrocería. En esa primera prueba en Barcelona el año pasado, era muy evidente que mucha gente no había tenido esto en cuenta», añade.




Ferrari lo hizo incluso mejor, pero como Mercedes y Redbull no, modificaron el reglamento sobre la marcha en beneficio de otros fastidiando el buen hacer de Ferrari quien fue perjudicada con las nuevas normas….en fin siguen los líos de despacho en la f1 que nos hacen añorar épocas pasadas