Adrian Newey explica cómo se le ocurren sus ideas de diseño para los Fórmula 1
Adrian Newey, durante toda su carrera profesional en la Fórmula 1, ha sido un ingeniero referente en el tratamiento de la aerodinámica de los coches de la categoría reina y eso ha permitido a los equipos en los que ha trabajado que haya podido ganar y tener grandes éxitos en la categoría reina.
Ahora, de cara a su incorporación al equipo Aston Martin el próximo mes de marzo para preparar el proyecto de la temporada 2026; explica cómo se le suelen ocurrir las diferentes ideas que consigue plasmar en los monoplazas y las soluciones aerodinámicas tan ingeniosas que ha podido implementar en los coches de Williams, McLaren o Red Bull a lo largo de su trayectoria profesional.
«La mayor parte de todo esto es trabajo. Hoy en día tienes el CFD, que es un gran dispositivo que te permite ver cómo van las corrientes. Es mucho más fácil que en el pasado, porque entonces sólo teníamos un túnel de viento o un mechón de lana. Ahora miro el CFD e intento entender cómo va la corriente de aire, dónde perdemos algo y dónde se crean los campos de presión. Luego empiezo a trabajar en los detalles de algunas ideas. A menudo me quedo atascado, entonces y lo aparco todo un tiempo. Y luego, de repente, surge otra idea. A veces eso me pasa en mitad de una noche, lo cual es lamentable», comenta Adrian Newey para Motorsport.
«Entonces siento que tengo que levantarme y dejarlo escrito o en algún sitio durante un tiempo. Siempre lo he hecho, pero en algunas ocasiones me he levantado por la mañana y me he arrepentido. No siempre merecía la pena sacrificar mi sueño nocturno por ello. Si es una buena idea, me acuerdo por la mañana. Y a veces encuentro algún borrador y luego voy y lo escribo bien. Ese es el primer filtro. A veces salgo a dar un paseo o a tomar un café. Tengo la idea al salir un momento y luego volver hace que [pensar] sea más fácil. Eso también puede ocurrir en la ducha o durante otras cosas cotidianas. Ésas son las ideas más sueltas, las primeras. Son un poco más libres, pero suelen surgir en momentos especiales. En la ducha, mientras paseamos a los perros, etcétera. El subconsciente nunca deja de sorprenderme, porque se te ocurren ideas completamente distintas de las que están en tu burbuja», añade.



