McLaren abandona el desarrollo del MCL40 y ya centra sus recursos en 2027
Tras un desastroso y frustrante fin de semana sin puntos en el Gran Premio de Azerbaiyán, la directiva de McLaren ha tomado una decisión drástica de cara a la recta final de la temporada. Andrea Stella, director del equipo, confirmó oficialmente que la fábrica de Woking redirigirá la gran mayoría de sus recursos y esfuerzos hacia el desarrollo del monoplaza de 2027, poniendo fin al ciclo de evolución activa del actual MCL40 a falta de ocho citas para concluir el campeonato.
Las dificultades exhibidas en el circuito urbano de Bakú evidenciaron problemas estructurales que la escudería británica ya no planea corregir con nuevas piezas en pista, más allá de los componentes cuya producción y validación se iniciaron semanas atrás. El punto de inflexión llegó tras un fin de semana en el que los monoplazas de Woking sufrieron graves carencias de rendimiento, especialmente en términos de velocidad punta y resistencia aerodinámica en las rectas largas.
«Todavía quedan algunas piezas por llegar a los circuitos, así que veremos algunas novedades en el MCL40. Pero en estos momentos, todos nuestros esfuerzos están centrados en el coche del año que viene, y lo que vemos ahora en pista es el resultado de piezas cuya producción se inició hace unas semanas. Tuvimos problemas y cometimos algunos errores, pero también creo que pagamos las consecuencias de ciertas limitaciones fundamentales de nuestro monoplaza en este tipo de circuito. No éramos lo suficientemente rápidos en las curvas, pero sobre todo, nos faltaba velocidad en las rectas. Esto expuso constantemente a nuestros pilotos a ataques, obligándolos a pasar la carrera mirando por los retrovisores en lugar de pensar en cómo avanzar en la pista», expresó Andrea Stella.
A esto se sumaron problemas intermitentes en la gestión de la unidad de potencia, relacionados con fallos en la inyección de combustible y el sistema eléctrico detectados tanto en el monoplaza de Lando Norris como en el de Oscar Piastri, así como daños considerables en el nuevo paquete aerodinámico tras los incidentes de carrera en Bakú.
A pesar de que las mejoras introducidas para optimizar el paso por curva lenta cumplieron con las expectativas teóricas en los datos del simulador, el escaso margen de piezas de repuesto obligará a McLaren a afrontar el cierre de la temporada con una base técnica prácticamente inalterada.

