Russell sigue metiéndole presión a Antonelli y advierte: «Mi objetivo es ganar cada carrera»
La lucha interna por el campeonato dentro de Mercedes dio un giro inesperado tras el Gran Premio de Azerbaiyán. Con una sólida actuación, George Russell logró su tercera victoria de la temporada y recortó ventaja con Kimi Antonelli, reduciendo la diferencia a 66 puntos en la clasificación general.
El fin de semana en Bakú se presentaba sumamente favorable para las aspiraciones de Antonelli, quien llegó a tierras azerbaiyanas con una cómoda ventaja de 81 unidades y el control absoluto de la temporada. Sin embargo, un inusual error durante la sesión de clasificación provocó un accidente que obligó al piloto italiano a arrancar desde las últimas posiciones de la parrilla, un contratiempo que abrió una ventana inmejorable de oportunidad para que Russell capitalizara el momento con una victoria.
A pesar de la notable remontada de Antonelli hasta la quinta posición, que evidenció su regularidad a lo largo del año, el resultado dejó sensaciones encontradas en el garaje del equipo alemán y trasladó el peso psicológico de la competición. Al ser cuestionado sobre si el panorama actual y sus opciones por el campeonato confesó que dicho victoria le quita presión. Asimismo, el británico reconoció la dificultad que ha arrastrado en otras fases del calendario debido a su falta de consistencia inicial, lo que en su momento lo alejó de los puestos de punta.
«Sí, por supuesto. Siento mucha menos presión sobre mí que sobre él. Ha tenido una temporada increíblemente impecable. Durante varias carreras no me consideré en esta lucha, simplemente porque mi rendimiento no era lo suficientemente bueno. Siento que si la temporada hubiera comenzado hoy, o después de las vacaciones de verano, habría podido competir sin problemas», comentó.
La diferencia entre ambos pilotos ahora es de 66 puntos y con pocas fechas restantes en el calendario, Russell optará por una estrategia de máxima concentración en cada fin de semana, dejando de lado los cálculos matemáticos.
«Ahora tengo una gran desventaja. Puede cambiar rápidamente. Así que no me preocupo por eso. Mi objetivo es ganar cada carrera, y lo que tenga que ser, será», sentenció.

