Ferrari tuvo decepciones en 2020 que no pueden volver a repetirse
Con una sexta posición en el campeonato de constructores tras la excepcional temporada 2020 que se vivió debido a la situación actual del coronavirus, el más que discreto rendimiento de Ferrari quedó reflejado en la que varios podios esporádicos conseguidos por Charles Leclerc y Sebastian Vettel fueron el mayor éxito.
Un año complicado que no puede volverse a repetir ya que Mattia Binotto, jefe de equipo de Ferrari, asegura que el año pasado se vivieron decepciones que en Maranello no van a volver a aceptar. Han trabajado a destajo durante el invierno para solventar los errores que cometieron el pasado año y con mejoras aerodinámicas y sobre todo de motor, intentarán dar pasos hacia delante importantes para aspirar a las primeras posiciones.
«La Fórmula 1 es un deporte particular porque es un deporte de equipo que se materializa a través de acciones de dos individuos, los pilotos. Tienen el volante en sus manos y sus pies en el acelerador y en el freno. Sus ojos anticipan lo que sus rivales van a hacer en la pista. Sus cabezas dibujan las mejores trayectorias y empujan el coche más allá de sus límites durante cada carrera. Como en una orquesta, debes tener los mejores instrumentos», comenta Mattia Binotto.
«Tenemos estos instrumentos gracias a Ferrari, que crea el mejor entorno posible, pero también gracias aun grupo de socios técnicos y de negocios, que comparten nuestros valores y nuestra misión. Para alcanzar nuestros objetivos en 2021, tenemos a un nuevo piloto. Con Carlos y Charles tenemos la alineación más joven en Ferrari desde 1968. Pretendemos construir nuestro futuro en torno a ellos. Ellos también son conscientes de lo que supone ser parte de la historia larga y extraordinaria de Ferrari», añade.
«Soy aficionado de Ferrari desde niño. Tanto mi esfuerzo como el de Charles y Carlos debe ser siempre el máximo porque somos parte de un equipo que cuenta más que ninguno de nosotros de manera individual. Hemos heredado esta pasión enorme y emocionante y hemos tenido decepciones que no se deben repetir. Nuestro deber es claro: representar y honrar la bandera de Ferrari porque el Cavallino Rampante es un símbolo de la excelencia italiana en el mundo», finaliza.



