Tost apuesta por un tope presupuestario para luchar contra la desigualdad
No es ninguna novedad decir que en la Fórmula 1, existían, existen, y existirán desigualdades entre los equipos por culpa de los presupuestos que cada uno de ellos pueden invertir. Disponer de un coche rápido en pista no es fruto de la casualidad, sino de la inversión económica que existe detrás para poder mejorar y mejorar el monoplaza. Toro Rosso es uno de los equipos con menos presupuesto de la parrilla, pero aún así siempre logra demostrar su capacidad técnica, y su director, Franz Tost, cree que sería ideal establecer un tope presupuestario a las escuderías.
Contra lo que Tost quiere luchar es contra la gran división que existe en la parrilla, existiendo prácticamente dos divisiones dentro del mismo campeonato. Ferrari, Mercedes y Red Bull luchan en la cabeza, y muy por detrás están el resto de equipos. La idea es igualar las condiciones entre los equipos fabricantes y el resto.
«Cuando los equipos eran equipos privados, no lo necesitábamos, porque los equipos privados nunca gastan tanto dinero. La razón por la cual los costos en la Fórmula 1 aumentaron tan dramáticamente, es debido a los fabricantes.La FIA y la FOM deben encontrar la manera de reducir los costos, porque de lo contrario tenemos una sociedad de dos clases en la Fórmula 1: los equipos de fabricantes y el resto. Esto es lo que sucede ahora. Hay tres equipos principales, y el resto está en otra liga. Porque si miras los resultados, los coches detrás de los tres equipos principales están 20-30-40 segundos por detrás», explica ante ‘Motorsport’.
Según Tost, de no ser por la lucha entre Vettel y Hamilton esta temporada, sería muy aburrido para los aficionados ver cada fin de semana como el mismo piloto gana cada Gran Premio. Algo no funciona en el campeonato cuando el piloto ganador se lleva el título en una carrera que no sea la última del calendario.
«Afortunadamente, este año y también el año pasado Sebastian Vettel ha estado luchando contra Lewis Hamilton por el campeonato porque, de lo contrario, la gente no vería más la Fórmula 1, porque es aburrido. Y ahí debemos estar conscientes de esto y lo que debemos lograr es que al menos tres o cuatro pilotos y cinco o seis equipos luchen por el campeonato, y que este se decida en la última carrera y no un par de carreras antes», prosigue el austriaco.
La solución que propone Tost es simple, al igual que se mira con lupa el aspecto técnico de los equipos, se tendría que revisar el apartado económico de los mismos, llevando un control exhaustivo de todos los movimientos que sucedan.
«Si yo decidiera, enviaría a cada equipo una persona para controlar todos los estados financieros cada semana o cada mes. Eso es todo. Al igual que ahora, por ejemplo, en el aspecto técnico, puedes controlar todo, ¿sí? Incluso no se nos permite probar sin pasar las pruebas de choque y todo este tipo de cosas», finaliza.

