Los Art Car y las 24 Horas de Le Mans, una historia de amor interminable
Los Art Car han sido durante décadas los coches más llamativos de la carrera más mítica dentro del automovilismo, las 24 Horas de Le Mans. Estos coches son, en caso de haber varias unidades, igual que el resto, con la diferencia de que cuentan con una decoración especial única para la ocasión y que normalmente son diseñados por un artista famoso. En algunos casos, tras la celebración de la carrera, la unidad en cuestión acaba subastándose al mejor postor o queda recogida en el museo de la marca en cuestión. Con motivo de la celebración de la mencionada carrera esta semana, hablaremos de estos coches tan peculiares.
Uno de los pioneros en esto de los Art Car fue Porsche a principios de los setenta. La marca alemana dominaba con puño de hierro el circuito de La Sarthe desde mediados de los años sesenta hasta bien entrados los setenta, con varias unidades del modelo con que compitieran. Muchos recuerdan al 917 con los colores de Gulf o Martini, ¿pero y el 917 Pig de 1971?. Este es el pionero del tema de este artículo. Como quien no quería la cosa, Porsche se presentó en la cita francesa con una unidad del 917 pintada en rosa chicle en la cual se indicaban cuales eran las diferentes partes de un cerdo; el jamón, la panceta, el solomillo, todo. Sin duda, un buen sentido del humor el de los alemanes.
Tras esta jugada de los de Stuttgart, la marca que más se involucró con los Art Car durante décadas y la cual es actualmente la primera en la que cualquiera pensaría al hablar de esto es BMW. La firma bávara ha presentado multitud de versiones únicas decoradas por diferentes artistas, las cuales se han podido ver por todo el mundo en diferentes certámenes, e incluso algunas unidades no han salido nunca del museo, toda una operación de marketing. Sin embargo, uno de los diseños más rompedores de BMW fue el presentado en la edición de 2010 de las 24 Horas de Le Mans en un M3 GT2 (imagen de cabecera). Ese diseño, obra de Jeff Koons, marcó un antes y un después en esto de los Art Car, aunque la propia marca pecó de simple en 2016 con un M6 GTLM bastante discreto.
Entre 2010 y nuestros días han sido varias las apariciones de Porsche decorados para la ocasión en la categoría GTE, así como una de Ferrari con su 458, aunque ninguna era de resultados destacables. Sin embargo, en 2013 Fernando Costa diseñó un gran mural de señales de tráfico sobre el chasis de uno de los LMP2 del equipo OAK Racing. El éxito fue tal que el diseño fue galardonado con el premio a mejor coche artístico en la historia de las 24 Horas de Le Mans.
Dos años más tarde, en 2015, Aston Martin también se presentó con un par de V8 Vantage GTE decorados de forma única. El primero, con aires de Gulf, no destacaba demasiado entre el resto, con un diseño bastante similar a una librea de competición corriente. Sin embargo, la otra unidad, obra de Tobias Rehberger, iba decorada con un patrón geométrico que producía un efecto de movimiento aún cuando el coche estaba parado. Este mismo año, Nissan preparó una de sus tres unidades de LMP1 con una decoración que imitaba la que llevasen los Nissan R90CK de 1990.

Corvette C7.R Art Car: Llega el arte callejero
Para la edición de este año, que tiene lugar esta semana, el equipo Larbre Competition celebra su vigésimo cuarta participación en la carrera francesa. Para celebrarlo, han colaborado con el artista parisino Ramzi Adek para decorar de forma única el Chevrolet Corvette C7.R con el que competirán dentro de la categoría GTE-Am. La librea grafitera, titulada ‘Human’, muestra como detrás de cada superhéroe se encuentra una persona común como cualquier otra.
Como detalle curioso de esta decoración, la pintura se ilumina en la oscuridad, cambiando de tonalidad y dando al coche un aspecto amenazante ante la oscuridad de la noche.

