Franz Tost habla sobre las dificultades surgidas de las nuevas reglas
La llegada de un nuevo reglamento técnico ha provocado un gran aumento en la carga aerodinámica de los monoplazas de este año, y como se ha podido ver durante las dos semanas de test de pretemporada en el Circuit de Cataluña, el paso por curva ha aumentado exponencialmente. Sin embargo, los pilotos han detectado algunos problemas como el no poder rodar muy cerca de otro piloto.
Estos problemas son de los que habla Franz Tost, director del equipo Toro Rosso. El austriaco está de acuerdo con los comentarios realizados por Valtteri Bottas y Lewis Hamilton, argumentando que hay parte de razón en todo lo que dice cada uno de ellos.
«Lo que dijo Bottas es cierto, en términos de ir en línea rectasa. Los coches son más anchos, y gracias a los enormes neumáticos, esto dará lugar a una aspiración más elevada. Esto simplifica el efecto producido por el DRS», explica Tost.
«Hamilton, por su parte, habla de las curvas. En los giros medianamente rápidos y, el seguidor no podrá ir tan cerca del líder como antes. Porque cuanto más cerca vas, más turbulencias hay, y estamos hablando de aire sucio, un flujo desordenado. A continuación, el seguidor pierde el apoyo del eje delantero y, de acuerdo con los comentarios de nuestros conductores, también pierden en el eje trasero», prosigue.
«En términos del circuito de Barcelona en las curvas rápidas 3 y 9, no funcionó de hecho. No se puede cerrar la trazada lo suficiente como para llegar al vértice y atacar más adelante en las rectas. El piloto necesita mantener una distancia en estos lugares, porque de lo contrario su coche subvirará hasta el punto que se salga de la pista. Este es también el caso de las curvas 11 y 12, ya que también se encuentra con problemas de peralte», continúa.
Por otra parte, el de Toro Rosso ha detectado un problema aún mayor: la reducción de la distancia de frenado. Lo que en teoría es beneficioso para el tiempo por vuelta individual, puede ser un gran inconveniente en una batalla cuerpo a cuerpo, ya que apurar una frenada con las condiciones actuales es ahora mucho más arriesgado.
«Tenemos un nuevo problema: la carga aerodinámica ha contribuido a que las zonas de frenado se hayan reducido. Veo esto como un problema enorme. Antes, había quizá 100 metros para frenar, ahora tenemos entorno a 70. Si el piloto ha puesto con éxito su coche al lado de la de su oponente antes de las zonas de frenada. ¿Cómo puede funcionar esto?. Ya veremos. Conclusión: Soy escéptico acerca de cómo todo esto afectará el espectáculo en las carreras. Me temo que los conductores deben mantener una cierta distancia. Después de Melbourne, sabremos más», concluye el Tost.

