Flavio Briatore carga contra la actitud de los pilotos tras los Grandes Premios
La Fórmula 1 va cambiando con el paso de los años, es algo inevitable, pero no solo sufre cambios su reglamento, los pilotos o los monoplazas, sino también el ambiente que rodea al «Gran Circo» en un día de carrera.
Flavio Briatore, el que fuera jefe de equipo de Benetton y Renault, asegura que todos estos cambios son una locura que viene dada por el alto presupuesto de muchos equipos. El italiano critica que los pilotos tengan que estar más pendientes de ahorrar combustible o cuidar su unidad de potencia que de luchar cuerpo a cuerpo con otros rivales, lo cual acaba pasando factura de cara al espectador.
«Los equipos se han vuelto locos con el dinero. Cuanto más dinero invierten en tecnología, más pierden los aficionados. La gente quiere ver a los pilotos luchando y no escuchar por la radio que tengan cuidado con la gasolina, los neumáticos…», afirma Briatore.
Con todo esto, Briatore piensa que los aficionados se están descolgando de la competición, y ya no se comentan tanto las carreras como sucede con un partido de fútbol o con la propia Fórmula 1 de hace años.
«Antes, tenías controversias con Senna y Prost o Schumacher y Senna. Era un ambiente completamente diferente y los lunes, los aficionados discutían sobre las carreras. Ahora, los lunes no hay noticias. La noticia es que Lewis Hamilton ha ganado. Nada más», añade el ex jefe director de Renault.
Por último, el italiano afirma que el ambiente que rodea a los Grandes Premios también está perdiendo mucho, ya que al finalizar una carrera las declaraciones de los pilotos son monótonas y repetitivas, sin dar lugar a noticias o polémicas que aviven la competición.
«El glamour y la magia ya no existen. Ahora todo se ajusta y es estéril. Hoy en día, los pilotos dicen siempre lo mismo después de cada Gran Premio, aunque hayan terminado últimos. Que el equipo ha hecho un buen trabajo, hemos tenido la mala suerte o que la próxima carrera será mejor. Es siempre lo mismo», finaliza Briatore.

