Zak Brown: «En 2017 la moral estaba alta, competíamos como si lucháramos por el título»
Zak Brown ha querido hacer balance del año 2017 en los primeros compases del nuevo año. El director ejecutivo de McLaren asegura que el equipo británico dio un gran ejemplo durante esta última temporada, consiguiendo sobreponerse a los problemas e intentando hacer el mejor trabajo posible a pesar de los malos resultados que cosechaban continuamente.
El norteamericano destaca la gran moral del equipo, la cual nunca descendió a pesar de los malos resultados. Afirma que siempre compitieron al máximo de sus posibilidades, como si estuvieran luchando por el título, además de que ha querido destacar la gran pasión de todos los trabajadores que McLaren.
«La moral nunca descendió. Lo increíble de este lugar es que cuando caminas por él, se trata de un equipo que ha ganado 20 títulos y del que todo el mundo está muy orgulloso. Nunca he estado en un sitio en el que par tanta gente su vida sea McLaren o que quisiera trabajar en McLaren toda su vida. No estoy seguro de que muchas compañías tengan ese nivel de entusiasmo de sus empleados. Probablemente no entras a Coca-Cola y alguien dice ‘he querido trabajar para Coca-Cola toda mi vida. No quiero faltar al respeto a Coca-Cola, pero McLaren es así, Ferrari sería así, una gran pasión. Así que estuvieron más frustrados que desmoralizados. Nunca se dieron por venidos. La cantidad de desarrollo…el coche se hizo más rápido durante el año, más por el chasis que por otra cosa. El motor mejoró pero competimos como si estuviéramos luchando por un título», comenta Zak Brown para Racer.
Por otra parte, Zak Brown asegura que el equipo es bastante positivo para la temporada 2018 de Fórmula 1. La pasión, las ganas y el objetivo de volver a estar arriba hace que la moral del equipo esté por las nubes, algo que provoca que estén trabajando al máximo para intentar volver a los puestos que abandonaron hace muchos años, los de cabeza.
«Ese fue el enfoque y nunca nos dimos por vencidos, así que la moral estuvo siempre bien, pero no había mucha emoción porque no había nada por lo que emocionarse, así que los niveles de emoción estaban bajos porque era salir y competir el próximo fin de semana sabiendo cómo serían los resultados. Nos preguntábamos cómo de mal iría el fin de semana y el número de penalizaciones que tendríamos, así que la moral estaba alta. Eso realmente hizo que todo el mundo estuviera más hambriento y creo que es un buen lugar para estar como organización. Un McLaren hambriento es algo realmente bueno», añade.


