Williams no ve consecuencias graves en haberse perdido los test de Barcelona
El equipo Williams fue una de las grandes ausencias de este semana de test no oficiales que la Fórmula 1 está celebrando en el Circuit de Barcelona-Catalunya. La razón dada fue «retrasos en el programa FW48», lo que llevó a especular que el equipo con sede en Grove había suspendido los crash test y, como resultado, había tenido que reforzar considerablemente su coche, lo que provocó un exceso de peso en el chasis para el inicio de la campaña de 2026.
Perderse los primeros kilómetros de una nueva era nunca es una buena noticia. Y Williams fue el único equipo que no dio una sola vuelta en el trazado de Montmeló para comenzar a preparar el monoplaza y ponerse a punto de cara a los test oficiales de temporada que se celebran en Bahréin esta misma semana con una primera tanda de test que serán el 10, 11 y 12 de febrero. Y más de una semana después del shakedown a puerta cerrada de la Fórmula 1 2026 en Barcelona, James Vowles defiende una decisión tan impopular como estratégica: sacrificar Barcelona para no poner en riesgo Bahréin, Melbourne… ni el futuro del equipo.
«No fue hasta realmente enero cuando nos dimos cuenta de que podía haber un problema, y eso es lo sorprendente. Vimos que íbamos retrasados en ciertas partes. Tiramos de todos los mecanismos posibles para recuperar tiempo, pero sin comprometer Bahréin y Melbourne tuvimos que aceptar poner Barcelona en riesgo. Fue una de las decisiones más difíciles que he tomado en mi carrera, pero no había puntos en Barcelona», comenta James Vowles, jefe de equipo de Williams.
«Bahréin, en las condiciones adecuadas, será donde llegue el verdadero aprendizaje. En ese sentido, creo que podemos salir casi indemnes de esta situación. La decisión se tomó para asegurarnos de que no comprometemos Bahrein, Melbourne ni nuestro futuro. Ahora mismo es asegurar que no ponemos en riesgo ninguna de esas áreas», finaliza.



