Vijay Mallya: «Me parece decepcionante que Haas quiera una F1 más imparcial económicamente»
Cuando Haas entró en la Fórmula 1, lo hicieron de manera inteligente con mucha información y siendo un equipo B de Ferrari. El equipo americano contactó con la escudería italiana y acordaron unirse para montar los motores de Maranello y la mayoría de piezas aerodinámicas excepto el chasis.
Sobre ello se pronuncia Vijay Mallya propietario de Force India, quien admite sentirse decepcionado porque Gene, el dueño de Haas, apoya la repartición actual de ingresos.
El caso es que el nuevo CEO de la Fórmula 1 llega pisando fuerte. Chase Carey declara su idea de que el sistema de distribución de ingresos cambie para que la competición sea más igualada. Hace unos meses, el equipo Haas comentó su opinión de que los equipos punteros cobren más evitando así, una estructura socialista.
Vijay Mallya, habla de manera contraria a lo que Haas opone. El indio, propone una Fórmula 1 donde el reparto económico sea más justo dando oportunidad a los equipos menores a obtener mayores ingresos y con ello, un mayor desarrollo de sus monoplazas.
“Cualquiera que observe la distribución actual de la Fórmula se dará cuenta de que no se están haciendo las cosas bien. El ADN de la F1 ha de favorecer la presencia de equipos privados y fabricantes”, dice Mallya.
Cuando el multimillonario indio comentó su idea, en Liberty Media se apuntaron el aporte y hace poco hablaron sobre la distribución monetaria. En este caso, el dueño de Force India se muestra contento de saber que le han tenido en cuenta la opinión, y el idioma.
“Me agrada saber que desde Liberty Media tengan en cuenta cada detalle que pueda dar dulzura a la Fórmula 1. Aunque me parece decepcionante que Haas quiera una F1 más imparcial económicamente. También ha sido todo un detalle oírles hablar en mi idioma natural, algo que me llamó la atención” explica.
Para finalizar, el jefe de Force India notó el ascenso de utilización de altas cantidades económicas. De hecho, desde su llegada a la Fórmula 1 le parecía un tema que pasaba desapercibido y que con el paso del tiempo aumentó su necesidad.
“Cuando llegué aquí todo esto era más controlado y con el paso del tiempo se ha sido injusto con equipos de media-baja parrilla. Ahora tras diez años, estamos a punto de conseguir justicia económica”, concluye.
