Una eurodiputada británica advierte a la UE sobre la venta de la Fórmula 1
La venta de la Fórmula 1 al grupo multimedia y propietario de Eurosport, Liberty Media, ha llegado ya a las altas instituciones de la Unión Europea. La eurodiputada británica, Anteviese Dodds, ha hecho llegar una carta al Comisario de Competencia, Margarethe Vestager, sobre la compra de la Fórmula 1 por parte de Liberty Media.
Dodds ha asegurado en dicha carta que podría haber un conflicto de intereses entre la FIA y el grupo Liberty Media. De hecho, la FIA tiene todavía que aprobar dicha venta, de la que por otro lado, algunos dicen que se podría beneficiar, ya que al disponer el 1% del total del volumen del negocio le corresponderían 33 millones de libras. Algo que no coincide con lo que dicha carta decía hoy respecto a los intereses de la FIA y un posible conflicto de intereses.
«La investigación de la Comisión Europea 1999-2001 en la Fórmula 1 tenía la labor de limitar a la FIA su papel de regulador sin intereses comerciales, con el fin de evitar cualquier conflicto de intereses. Sin embargo, el estado actual de las cosas es que la FIA podría beneficiarse económicamente de una venta de la que tiene la obligación legal de aprobar como regulador, por lo que parece que haya un claro conflicto de intereses», se podía leer.
Al respecto, esta eurodiputada ya había mostrado previamente interés en la Fórmula 1, ya que son muchos los equipos que tienen su sede en Inglaterra, y la susodicha ha estado investigando sobre el reparto de los ingresos en los respectivos equipos. Sobretodo, a raíz de las quejas que Force India y Sauber transmitieron la pasada temporada a la UE, por supuestas decisiones en contra de la competencia de los equipos, beneficiando así a los equipos grandes.
Un problema, el de Sauber y Force India, que Dodds no permitirá a los nuevos propietarios. Asimismo, Dodds ha advertido que sólo podrán cobrar los 33 millones que les corresponde y solucionar el conflicto de intereses que hay ahora mismo encima de la mesa.
«La FIA tiene el deber de garantizar que los nuevos propietarios de la Fórmula Uno se adhieren a una ‘prueba de personas idóneas’ antes de aprobar una venta de este deporte. Teniendo en cuenta que sólo pueden cobrar sus cuotas de 33 millones de libras si aprueban una venta, parece que un claro conflicto de intereses ha surgido sobre sus acciones respecto al acuerdo de 2001 con la Comisión.«, concluye el texto.