Toto Wolff: «Nuestro dominio es malo para la Fórmula 1»
Por segundo año consecutivo, la escudería Mercedes ha copado los puestos más altos del mundial de constructores y de pilotos. Por supuesto, tener un buen monoplaza, con una unidad de potencia más que competitiva, es algo primordial para lograr el éxito, pero los pilotos que conducen el monoplaza, y un buen ambiente de trabajo dentro del equipo también es importante a la hora de conseguir los objetivos.
Esta claro que Mercedes tenía las dos primeras cosas, pero el ambiente dentro del equipo dejaba bastante que desear. La tensión era más que notable y Toto Wolff, jefe de la escudería alemana, se vio obligado a tomar cartas en el asunto. El austriaco amenazó a su pareja de pilotos con prescindir de sus servicios en el caso de que su tensa relación afectase a los resultados de la escudería.
A pesar de sus advertencias, Wolff ha decidido que lo mejor para la competición y el espectáculo de la misma, es dejar que sus pilotos luchen entre ellos de manera libre en el asfalto. El dominio que posee actualmente Mercedes, hace que Hamilton y Rosberg sean los únicos pilotos capaces de luchar por las victorias.
«Nuestro dominio es malo para la Fórmula 1. Hace las carreras aburridas. Cuando te conviertes en la fuerza dominante, sufres y tu marca sufre. Te conviertes en el lado oscuro de la fuerza. Así que quiero que el dominio continúe pero si sigue así, necesito pensar qué hacer para no convertirnos en el enemigo y para mejorar el espectáculo. Quizás se trate de darle rienda suelta a los dos por completo. Eso sería una solución», comenta Wolff.
Aunque esta idea tiene un inconveniente, y es que la relación entre ambos pilotos se enturbie más todavía. Esto es normal cuando dos pilotos poseen el mejor coche de la parrilla, y ambos quieren ser campeones del mundo. Este es el principal hecho que ha provocado el distanciamiento entre Hamilton y Rosberg, por lo que Wolff deberá tener cuidado a la hora de dar rienda suelta a sus dos pilotos.
«No quiero que haya peleas en el equipo. Me gustaría que los boxeadores luchasen pero no los entrenadores, los fisioterapeutas y todo el mundo en el ring. Me gustaría que los boxeadores se comportaran como boxeadores que luchan pero cuando la batalla se acabe, puedes ser deportivo y abrazar a tu enemigo. El dilema está ahí. Es fácil en teoría», finaliza el jefe de la escudería.

