Stefan Johansson: «Tuve suerte de salir con vida»
Stefan Johansson fue un piloto sueco de F1 que participó en el Mundial durante la década de los 80 participando en 103 GP y consiguiendo 12 podios como resultados más valiosos.
Sin embargo, para él su resultado más valioso fue poder disputar el GP de Austria en 1987 después de que en los entrenamientos libres le apareciera un ciervo en mitad de la curva ciega Jochen Rindt, cuando circulaba a unos 250 kms/h en su Mclaren-TAG y que después de golpearlo saliera ileso del accidente.
«Cuando el coche llegó a la cima y tuve un poco de luz, vi el ciervo que estaba sentado en medio de la pista. Yo no tuve tiempo para hacer nada en absoluto, ni siquiera intentar frenar. Le golpeé en la parte izquierda y aún puedo recordar el horrible sonido del golpe. Arrancó todo el lado izquierdo del coche limpiar apagado, la suspensión quedó fuera del chasis y el monocasco del coche fue destruido», recuerda Johansson.
«Si el ciervo hubiera golpeado 30 centímetros más al centro del coche, habría golpeado mi cabeza, no hay duda al respecto; tuve suerte de salir con vida«, sentencia.
El ciervo resultó muerto en el accidente y Johansson acabó contra las protecciones y en el hospital. Sin embargo, dos costillas rotas y fuertes migrañas como recompensa del accidente, no le impidieron correr el domingo y conseguir el séptimo puesto en la carrera detrás de su compañero de equipo Alain Prost.
«Sólo recuerdo del accidente que tiré de mis piernas hacia arriba tanto como pude y crucé los brazos esperando lo mejor. Fue un golpe monstruoso y me rompió un par de costillas», explica Stefan.
«Hice la carrera, pero tenía tanto dolor que era realmente desagradable. Aún recordaba al ciervo cruzar cada vez que pasaba por la curva», finaliza Johansson.