Sergio Pérez ve en Cadillac el mayor desafío de su carrera en la F1
El equipo Cadillac, como era de esperar, es el farolillo rojo actual de la parrilla de la Fórmula 1. Son el peor equipo de la parrilla y era algo esperable teniendo en cuenta que es una estructura completamente nueva que se estrena este año en una categoría reina realmente compleja y de la que se necesita tiempo para poder entender la nueva reglamentación de motores y aerodinámica que instalan estos nuevos monoplazas.
El nuevo proyecto estadounidense se enfrenta a una realidad habitual para los equipos debutantes: empezar desde el fondo y construir a largo plazo. Los problemas de fiabilidad y rendimiento del motor Honda de Aston Martin han permitido a Cadillac no descolgarse completamente en la zona baja. Aun así, la realidad es que el equipo estadounidense sigue lejos no solo de los grandes, sino también del competitivo grupo de la zona media. Y es que el paso a Cadillac supone para Sergio Pérez su quinto equipo en la Fórmula 1, pero según el mexicano, este año se adentra en un terreno completamente desconocido.
«Diría que este es el mayor desafío de mi carrera. Construir un nuevo equipo y hacerlo avanzar es una tarea enorme, pero tengo confianza. En el equipo, en los propietarios y en que podemos dar el siguiente paso. Nada me daría más satisfacción que tener éxito este año y sumar puntos. Cuando llegas a un equipo consolidado, te olvidas de cómo es esto. Es un gran desafío estar en un equipo nuevo, pero también muy divertido y competitivo», comenta Sergio Pérez.
«Creo que ya hemos puesto al equipo en movimiento en las primeras carreras y a partir de Miami veremos aún más progreso. Si conseguimos puntos en el primer año, sería increíble. Entonces será una temporada inolvidable», añade.



