Robert Kubica se muestra cauto ante un posible regreso a la Fórmula 1
No cabe duda de que uno de los alicientes que está teniendo el parón veraniego de la Fórmula 1 que acaba de comenzar ha sido la actuación de Robert Kubica en los test realizados en el circuito de Hungaroring. El polaco, de la mano del equipo Renault, se ponía al volante del R.S.17 de la presente temporada, siendo esta su primera aparición pública con un monoplaza de la categoría reina desde hacía 6 años, aunque hay que recordar que ya realizó un par de test con el Renault E20 de 2012 en privado.
Para sorpresa para unos y como esperaban otros, Kubica se mostró competitivo a pesar de sus lesiones y de no correr en busca de tiempos como ha declarado el propio piloto. Este hecho, unido a la oleada de rumores que sitúan a Jolyon Palmer fuera de Renault antes de que acabe la temporada, han intensificado las posibilidades de que el equipo francés decida retornar al ganador del GP de Canadá de 2008 a la competición por la que tanto ha luchado.
Sin embargo, el polaco se muestra cauto y no se obceca con la idea de un regreso inminente, por lo que prefiere disfrutar de todas las oportunidades que está teniendo sin presión extra.
«Me gustaría tener más oportunidades, pero la realidad es que no lo sé y tenemos que esperar a ver qué ocurre. Si miramos dónde estaba hace cuatro años comparado con dónde estoy ahora, es un gran cambio y todo ocurrió muy rápidamente», explica Kubica.
«Así que creo que en tres meses mejoré mucho y avancé mucho, así que todo puede ocurrir en el futuro. Pero tengo que ser realista, nada será fácil. Mi objetivo es conseguir un lugar en F1 si puedo y si tengo la oportunidad, pero no sé. Una cosa es segura, si no sucede, no voy a estar decepcionado porque estoy enfrentándome a esto de una manera muy realista», añade.
En lo que respecta a los test realizados en Hungría, Kubica asegura que al comienzo tuvo que conducir con precaución dado a que no estaba acostumbrado a la nueva montura, pero que con el paso de las vueltas, pudo apretar. Además, asegura que de volver a subirse en el Renault R.S.17 sería todavía más rápido de lo que ya lo fue en Hungaroring hace un día.
«Si me subiera al coche mañana todo sería mucho más fácil, me resultaría más familiar y saldría de manera mucho más natural. Para un piloto, el mejor feeling que puedes tener es que todo venga tan fácil que ni pienses en ello. Pero cuando todo es nuevo, tienes que pensar mucho y concentrarte en todas las cosas, analizar por qué estás pilotando. Después del mediodía, tras dos horas pilotando, tuve un gran descanso y me subí luego al coche y me sentí un piloto diferente», continúa el polaco.
«El coche me parecía más familiar y es una buena señal. Mucha gente cree que solo se mejora con experiencia, pero también pensando en dónde se puede mejorar, y es lo que yo hice. Si me subiera al coche mañana sabría dónde tengo que mejorar y todo sería más fácil y más natural y sabría mejor cuál es el objetivo», finaliza.
