Renault podría quedarse sin chasis para sus monoplazas
La escudería de la marca del rombo, Renault, podría quedarse corta a la hora de poder contar con un número suficiente de chasis para lo que queda de temporada. Aun así, desde el seno del equipo francés, se ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad.
Cabe destacar que tanto Kevin Magnussen como Jolyon Palmer han tenido cada uno sendos accidentes en el Gran Premio de Mónaco – en donde fue el británico el protagonista -, y en el pasado Gran Premio de Canadá – donde le tocó esta vez al piloto danés -.
«El chasis utilizado por Palmer si que está algo más dañado, y no lo volveremos a ver más en otra carrera. Por otro lado, el de Magnussen no tiene tantos daños y se puede reparar, con esfuerzo y tesón lo lograremos. En la siguiente carrera, en Azerbayán, contaremos con un chasis nuevo. Veremos como se adapta al circuito de Bakú», comenta un tranquilo Frederic Vasseur, director del equipo.
Sendos accidentes preocupan al entorno de la escudería. Pese a que el chasis de Magnussen si que puede repararse y volver a utilizarse en otro Gran Premio posterior al Gran Premio de Europa, que se celebra en esta semana, desde Renault no quieren decir abiertamente si disponen de un número más amplio de chasis en el caso de que la serie de accidentes continúe de manera alarmante.
«Así son las carreras, nuestros ingenieros y operarios trabajan constantemente en el laboratorio y en la fábrica para suministrarnos todas las piezas que necesitemos. Estamos tranquilos en ese aspecto», prosigue Vasseur.
Nick Chester, director técnico de la escudería también se suma a las voces apaciguadoras de esta corriente de pensamiento que circula por el paddock de la Fórmula Uno.
«Aún estamos revisando punto por punto el chasis de Magnussen. Pero, estoy seguro de que lo veremos en otras carreras», finaliza.
Poco vemos el trabajo de los equipos, pero sin duda que les espera arduo trabajo para llegar a la zona media de la parrilla. Espero que pronto se vean los frutos de su esfuerzo y que los pilotos se alejen de los muros en Bakú.