Renault podría estar buscando al sustituto de Carlos Sainz para 2019
El piloto de pruebas de la escudería Renault, Jack Aitken, quiere tener un asiento como piloto titular en 2019 en Fórmula 1. Debutará este año en la Fórmula 2 y espera hacer un buen papel que le permita correr el año que viene en la categoria reina del automovilismo.
El piloto anglo-coreano tiene esperanzas de poder debutar en 2019, ante la posible marcha de Carlos Sainz a Red Bull para sustituir a Daniel Ricciardo, dejando un hueco en el equipo Renault. Hueco que podría ocupar él mismo junto a Nico Hülkenberg.
«¡Es una propuesta realista! Creo que depende de mis resultados, y si Carlos se va, podrían darme la oportunidad de demostrar mi valor, siempre que sea bueno en F2», comenta.
Tras obtener la superlicencia este jueves, el joven piloto de 22 años de edad espera poder tener la oportunidad de subirse al RS18 en algunas sesión de entrenamientos libres a lo largo de la temporada. Aitken confía en que sea posible y afirma sentirse totalmente preparado.
«Estoy técnicamente preparado. No piloté el coche este año excepto en el simulador, pero espero probarlo pronto, después de Barcelona o después de Budapest sería fantástico», apunta el de Renault.
En cuanto a la temporada que se le presenta en F2, Jack Aitken se siente con posibilidades de hacerlo realmente bien y asegura estar en el mejor lugar posible. No se atreve a ponerse como objetivo el título, pero intentará dar lo mejor de si en cada carrera.
«En F2, no hay ninguna razón para no hacer bien las cosas. Desde la F1 analizarán nuestros resultados tanto en la Fórmula 2, como en alguna prueba con un equipo de Fórmula 1. Y hay que hacerlo bien en los dos lados si quieres dar el salto a la F1. El plan está bien planificado, pero nunca se sabe lo que puede suceder, creo que estoy en el lugar correcto. Esta progresión solo puede continuar hasta que tengan lo que quieren y estén involucrados con la academia, así que si continúo haciéndolo bien, son buenas noticias, pero es la parte más importante de la ecuación», finaliza Jack Aitken.



