En Renault consideran más grandes los cambios aerodinámicos de 2019 que los de 2018
En 2017, la Fórmula 1 sufrió un cambio muy radical en la aerodinámica de los monoplazas, que hasta entonces, y desde 2009, se habían caracterizado por tener una baja carga. Fue en 2017 cuando se introdujeron monoplazas más anchos, más agresivos, con más carga aerodinámica, y unos neumáticos más grandes y anchos. Además, el regreso de la aleta de tiburón, la creación de las ‘alas T’, o el desarrollo excesivo de los bargeboards y los alerones delanteros, provocaron un retroceso en la normativa de 2018, que vería muchos de estos elementos eliminados o limitados, incluyendo además el halo.
Ahora, de cara a 2019, los monoplazas volverán a sufrir una simplificación aerodinámica, que nos brindará unos alerones traseros y delanteros más sencillos, además de unos bargeboards también más simples, con el fin de generar menos aire sucio a los monoplazas perseguidores. Desde Renault, Nick Chester, director de rendimiento, considera que los cambios de 2019 van a ser más grandes y determinantes que los de 2018, incluso con la introducción del halo.
«No fue un cambio tan grande el de 2018, en realidad. El cambio de reglas en términos de desarrollo fue bastante ligero, cambiamos el coche porque queríamos aplicar lo que habíamos aprendido en 2017 pero el concepto era similar. Sufrimos un poco por la ausencia de la aleta de tiburón, pero estaba bien. Lo que queríamos cambiar era más bien nuestras metas, que era donde queríamos ahorrar tiempo, no a través de las reglas. El mayor cambio de la regla en términos de estructura fue la llegada de Halo, lo que influyó en el diseño del monocasco», explica el de Renault.
Con Daniel Ricciardo como nuevo piloto, y junto a Nico Hülkenberg, el objetivo de Renault es alcanzar a los equipos de la primera línea en los próximos años, llegando con fuerza al cambio de reglamento de 2021, que podría dar un vuelco a la Fórmula 1 tal y como la conocemos hoy.

