Imola trabaja para estar preparados para acoger a la Fórmula 1 en diciembre
La Fórmula 1 sabe cuándo terminará su temporada, pero todavía no puede asegurar dónde. El 6 de diciembre continúa marcado como el día de la última carrera de 2026, aunque el escenario de esa definición se convirtió en una de las mayores incógnitas del campeonato.
Por ahora, el calendario oficial no cambió. Qatar debe recibir a la categoría del 27 al 29 de noviembre y Abu Dhabi conserva su lugar como sede del cierre, entre el 4 y el 6 de diciembre. Los organizadores de ambas competencias continúan con los preparativos y sostienen que están en condiciones de garantizar la seguridad. Sin embargo, la persistente tensión en la región del Golfo obliga a la Fórmula 1 a trabajar con una alternativa.
La preocupación ya produjo consecuencias concretas dentro del automovilismo internacional. La FIA y el promotor del Campeonato Mundial de Rally confirmaron que el Rally de Arabia Saudita, previsto del 12 al 15 de noviembre, no formará parte de la temporada 2026 del WRC.
La decisión no fue presentada como una objeción a la capacidad organizativa del país. De hecho, la competencia se realizará en las mismas fechas como parte del Campeonato de Rally de Oriente Medio. El problema señalado por la FIA fue otro: la incertidumbre regional y sus efectos sobre los movimientos de personas, vehículos y equipamiento.
Con la salida de Arabia Saudita, el WRC terminará su temporada mucho antes de lo previsto. El Rally Italia Sardegna, que se disputará del 1 al 4 de octubre, se convertirá en la decimotercera y última fecha del campeonato, siempre que la modificación sea aprobada por el Consejo Mundial de Deportes de Motor.
MotoGP, en cambio, mantiene una posición diferente. Su Gran Premio de Qatar, inicialmente programado para abril y reubicado para el 8 de noviembre, continúa en pie. Carmelo Ezpeleta aseguró que la intención es viajar a Lusail y que las autoridades locales se encuentran preparadas para recibir al campeonato.
“Ahora mismo la idea es ir”, explicó el máximo responsable de MotoGP, aunque dejó una condición abierta: el plan se mantendrá siempre que la situación no cambie radicalmente.
La Fórmula 1 quedó en medio de esas dos posturas. Por un lado, el WRC decidió retirarse de Arabia Saudita para obtener certeza logística. Por otro, MotoGP todavía confía en correr en Qatar. La categoría conducida por Stefano Domenicali espera, negocia y gana tiempo antes de resolver qué hará con las dos últimas fechas.
La situación dejó de ser solamente una discusión sobre los circuitos. Los ataques registrados en el estrecho de Ormuz, el recrudecimiento de los conflictos en Medio Oriente y las restricciones sobre determinados espacios aéreos encendieron las alarmas. A esto se suma un punto decisivo para una estructura que traslada a miles de personas y toneladas de equipamiento: las coberturas de los seguros.
Algunos fabricantes vinculados con la Fórmula 1 y MotoGP ya habrían advertido sobre la posibilidad de no enviar personal ni materiales hacia zonas consideradas de riesgo. También se estudian rutas aéreas alternativas, una modificación que aumentaría los costos y complicaría una logística organizada con muchos meses de anticipación.
La decisión que inicialmente se esperaba para mediados de septiembre podría postergarse hasta los primeros días de octubre. Nadie quiere dar el primer paso. Qatar y Abu Dhabi no están dispuestos a renunciar a sus carreras, mientras que Liberty Media tampoco puede exponer al campeonato sin contar con todas las garantías.
Detrás de esa espera también aparecen los contratos. Una cancelación obligaría a negociar compensaciones económicas importantes con los promotores, especialmente con Abu Dhabi, que desde hace años ocupa un lugar privilegiado como cierre de la temporada. La seguridad es la prioridad, pero no es el único elemento que aparece sobre la mesa.
Mientras las conversaciones continúan, Imola decidió no perder tiempo. Los equipos ya habrían reservado alojamiento para el fin de semana del 6 de diciembre y el Autódromo Enzo e Dino Ferrari comenzó a organizarse ante una posible convocatoria de urgencia.
Preparar una carrera en el comienzo del invierno europeo no será sencillo. Algunas tribunas temporarias no podrían instalarse por las condiciones del terreno y la capacidad sería menor a la registrada en anteriores ediciones. También se analiza un sistema especial de estacionamiento sobre superficies asfaltadas, con colectivos para trasladar al público hasta las tribunas y el paddock.
ACI Italia, junto con las autoridades de Imola y de Emilia-Romaña, tendría a su cargo la organización. La competencia no llevaría el nombre de Qatar ni de Abu Dhabi, aunque alguno de los patrocinadores vinculados con esas fechas podría incorporarse al evento italiano como parte de una eventual negociación.
Imola también ofrecería una definición cargada de simbolismo. Kimi Antonelli, líder del campeonato con Mercedes, podría llegar a la última carrera con posibilidades de consagrarse muy cerca de Bolonia, la ciudad donde nació. Para el joven italiano sería prácticamente correr en casa, aunque todavía quedan suficientes puntos en juego como para evitar cualquier celebración anticipada.
El WRC ya eligió la certeza. MotoGP todavía apuesta por Qatar y la Fórmula 1 sigue esperando una salida que proteja a sus integrantes sin romper compromisos millonarios.



