¿Reducir aún más el techo presupuestario de la Fórmula 1?
La Fórmula 1 afrontaba en 2020 la última temporada con el actual reglamento técnico y deportivo, cogiendo impulso para una nueva normativa que vería la luz en 2021. Las expectativas estaban muy altas y en Liberty Media deseaban que ese momento se hiciese realidad para demostrar al mundo que son capaces de hacer la categoría mejor y mucho más grande; pero por desgracia el mundo se ha visto envuelto en una crisis por culpa del COVID-19.
La temporada aún no ha dado comienzo, las carreras no dejan de posponerse o incluso de cancelarse, generando un impacto económico enorme tanto en la propia Fórmula 1 como en las escuderías. Todo esto no permite a los equipos poder desarrollar los monoplazas de 2021, principalmente porque los ingresos que obtienen de las carreras están absolutamente congelados. Si no hay competición, no hay beneficios. Desgraciadamente, aunque en una decisión muy acertada, la Fórmula 1 ha decidido posponer el cambio de normativa hasta 2022.
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo reglamento es la imposición de un techo presupuestario con el que tratar de igualar las posibilidades de los equipos, y aunque ya se estableció en 175 millones de dólares y se bajó hasta 150 millones, equipos como McLaren proponen reducirlo hasta incluso los 125 millones. Mattia Binotto, director de Ferrari, asegura ser consciente de las dificultades económicas de algunas escuderías, aunque también pone sobre la mesa las distintas necesidades de cada una de ellas.
«Somos plenamente conscientes de las dificultades de algunos equipos. Somos plenamente conscientes de que de alguna manera necesitamos abordar los costes para el futuro de la F1, reduciendo los costes, que es el primer factor que hace que cada equipo sobreviva. Actualmente estamos discutiendo con la F1, la FIA y todos los equipos una reducción del tope presupuestario, pero no debemos olvidar, al hacer ese ejercicio de alguna manera, que tenemos diferentes estructuras, tenemos diferentes activos«, explica a Sky Sports News.
«Hay equipos que son constructores, como Ferrari y algunos más, donde estamos diseñando, desarrollando, homologando y produciendo cada componente individual de nuestros coches. Otros equipos son clientes, por lo que compran algunas piezas, por lo que obviamente no tienen la misma estructura porque no están diseñando o desarrollando todos esos componentes. Cuando hablamos de un límite de presupuesto, no debemos olvidar que tenemos situaciones diferentes, y es importante que encontremos un terreno común que se adapte a las diferentes situaciones, y tal vez la respuesta no sea un límite de presupuesto igual para todos los equipos», argumenta.

