Racing Bulls compartirá el mayor número de piezas de Red Bull en 2026
El proyecto de Visa Cash App Racing Bulls nació del objetivo de la nueva directiva de Red Bull de convertir su pequeño equipo de Fórmula 1 en una estructura mucho más rentable a nivel económica y deportivamente más competitiva. Por ello, han dado paso a una buena cantidad de patrocinadores que dan cabida en el monoplaza y equipo a aquellas marcas que Red Bull no puede aceptar en su equipo matriz; a la par que han aprovechado una gran cantidad de sinergias con Red Bull para heredar soluciones competitivas y ahorrarse así el coste de desarrollo.
En los últimos años, han sido muchos los que han criticado al equipo de Faenza por compartir un gran número de piezas con Red Bull, ya que es un tipo de asociación que claramente les beneficia a nivel deportivo y económico y que, por otra parte, no tienen la gran mayoría de escuderías de la parrilla al no tener un «Equipo B». Pero dichas críticas no afectan a un equipo que ha mejorado en los últimos meses, y ya confirman que de cara a la temporada 2026 de la Fórmula 1, cuando todo cambie y los equipos empiecen de cero, también compartirán el máximo número de piezas que permita el reglamento.
«Utilizamos las piezas que el reglamento nos permite compartir y así será también el año que viene, utilizaremos la misma suspensión delantera y trasera y, por supuesto, la caja de cambios construida por Red Bull para su monoplaza de 2026. Para nosotros es un privilegio, estos son los beneficios de la relación que tenemos. Ahora la gente nos ve como una entidad independiente y esto ha sido posible gracias a mucho trabajo duro. Dicho esto, el reglamento es claro y estricto sobre lo que está permitido y siempre nos hemos ceñido a las directrices, pero es bonito haber demostrado sobre el terreno que nuestro coche tiene identidad propia», comenta Alan Permane, jefe de equipo de Visa Cash App RB.
«Ya tenemos nuestros próximos objetivos, queremos ser cada vez más competitivos, mantener este ADN por el que ahora se nos reconoce. Tenemos por delante un nuevo reto reglamentario y trataremos de trasladar lo que hemos aprendido con el monoplaza de 2025 al proyecto de 2026. Me refiero a la forma en que extraemos la carga aerodinámica, cómo reacciona el coche a las diferentes alturas, todas esas sensibilidades que son realmente importantes para los aerodinamistas. Sabemos que parte de nuestro rendimiento está estrechamente ligado a la facilidad de conducción y a la puesta a punto, así que esperamos conservar esas cualidades la próxima temporada», añade.
«Es una pregunta difícil. Todo lo que puedo decir hoy es que cuando hablo con la gente que trabaja en el proyecto, percibo mucha confianza: creen que han alcanzado sus objetivos. Red Bull afronta este proyecto con gran valentía: es un paso hacia un mundo nuevo, apoyado por un socio excelente como Ford. No quiero hacer predicciones sobre las expectativas, así que tendremos que esperar. Pero los comentarios que nos llegan son positivos y, como siempre, tendremos que ver si hay diferencias entre los bancos de pruebas y la pista. En enero tendremos una primera respuesta», finaliza.



