Prueba Alfa Romeo Giulia: Más que un coche, un amigo
Ha vuelto. Por fin Alfa Romeo hace acto de presencia. Tras casi una década de inactividad a la hora de sacar nuevos modelos al mercado, la marca italiana ya comercializa el modelo con el que espera que sus más puristas aficionados vuelvan a recuperar la fe en la marca. En 2008 lanzaron el Alfa Romeo Mito y un año después, el Giulieta. Y después, sequía absoluta. Sin embargo, no ha sido hasta finales de 2016 cuando hemos podido ver el coche con el que Alfa Romeo quiere volver a ser una marca a tener en cuenta; el nuevo Giulia.
El objetivo de este modelo italiano que está clasificado en el segmento de las berlinas es la de plantar batalla a los coches premium alemanes. Esos modelos con los que es tan complicado competir, ya que lo primero que pensamos al nombrar coche de lujo es en las marcas procedentes de Alemania. Sin embargo, permíteme que te de un consejo. Debemos abrir un poco nuestras mentes y dejarnos de estereotipos ya que fuera del país germano también saben hacer berlinas premium y este Alfa Romeo Giulia es un claro ejemplo de ello.
Hoy nos ponemos al volante de la versión Super del nuevo Alfa Romeo Giulia, y esta vez gracias a MotorVillage Sevilla, concesionario oficial de Alfa Romeo, Fiat, Jeep, Lancia y Abarth en la ciudad hispalense.
Diseño exterior: Recuperando la esencia de Alfa Romeo
Al menos en teoría, este Alfa Romeo Giulia recupera fielmente la esencia de las berlinas de la marca italiana de hace unas décadas, presentando un coche muy cuidado que sigue la línea iniciada por Walter Da Silva con el diseño del 156, y siendo un tracción trasera, recuperando el esquema que montó por última vez el Alfa Romeo 75.
Una vez nos plantamos delante de él y comenzamos a dar una vuelta observando sus sutiles formas a lo largo de la carrocería sacamos algo en claro. La garra y personalidad del coche está completamente concentrada en el morro, con un aspecto inconfundible a primera vista con la seña de identidad de Alfa Romeo y la matricula pequeña en el lateral.
Este coche ha sido construido basado en el diseño. El morro cumple con el esquema histórico de la marca italiana, con una parrilla con forma triangular invertida y el logo en un papel importante en el centro superior. Además, el perfil de la parte delantera es muy bajo y cuenta con unos voladizos bastante cortos
Si nos pasamos al perfil y zaga de nuestro Alfa Romeo Giulia, podemos ver como las líneas han sido esculpidas a lo largo de la carrocería de una forma sutil y elegante. Nada de picos y líneas de cintura que destaquen sobre el resto. Nuestra mirada fluye de manera relajada al recorrer visualmente la carrocería de nuestra unidad de pruebas para terminar en una zaga que cae lentamente hacia la zona del maletero, la cual es bastante convencional y contrasta con el diseño del morro.
Si echamos mano a los números, las dimensiones de este Alfa Romeo Giulia son las propias del segmento de las berlinas. Mide 4,64 metros de largo por 1,86 de ancho y tiene una batalla de 2,82 metros lo que debería generar una buena habitabilidad trasera. Sin embargo, este aspecto lo analizaremos en profundidad en el apartado de interior.
En definitiva, el diseño tiene un papel fundamental en este Alfa Romeo Giulia. Es italiano y como buena berlina italiana debe ser sutil y elegante. Sobre todo, los diseñadores han querido mantener la esencia de los antiguos modelos de la marca, algo que en mi opinión, lo han conseguido gratamente. Sin embargo, la trasera es algo conservadora y me recuerda en la caída del techo a la del BMW Serie 3. Pero en definitiva, el conjunto de la carrocería que conforma el Alfa Romeo Giulia derrocha personalidad y es algo que a mí personalmente me atrae, y mucho.
Diseño exterior: 10 – Matrícula de Honor
Interior: Orientado directamente al conductor
En Alfa Romeo se han centrado en el conductor. Es la pieza clave dentro del habitáculo y por ello, dentro de nuestra unidad de pruebas prestada por MotorVillage Sevilla me sentía importante colocado en el asiento del conductor, listo para disfrutar.
Pese a que la calidad de alguno de los materiales utilizados dentro del habitáculo podría ser mejorable, los ajustes son exquisitos. Además, una vez más, Alfa Romeo se ha basado en el diseño para organizar todos los mandos y darle imagen a un salpicadero que me ganó desde el primer momento. Comenzando por el cuadro de instrumentos, vemos dos esferas en las que se muestran la velocidad y las revoluciones mientras que en medio de ellas se encuentra una pantalla TFT en la que podremos observar toda la información del ordenador a bordo, la cual es muy completa. En cuanto al volante, el tacto y grosor es perfecto y el detalle de tener el botón de arranque incluido en la esfera me enamoró, dando un toque más de deportividad a nuestro Alfa Romeo Giulia.
Pasando a la consola central, contaremos con una pantalla TFT muy integrada en el salpicadero, algo que me gusta y mucho. Sin embargo, pese a contar con toda la información como la radio, navegador, ajustes y demás; no es táctil y debe controlarse a partir de los mandos que tenemos justo detrás de la palanca de cambios.
Con dichos mandos, el manejo del sistema de info-entretenimiento es intuitivo, rápido y fácil, pudiendo navegar por los diferentes menús sin despejar demasiado la vista de la carretera. Además, justo al lado de la ruleta donde podemos manejar las diferentes funciones de nuestro Alfa Romeo Giulia, nos encontramos con el selector de modos de conducción al que la marca italiana denomina DNA. Cambiar el modo de conducción implica modificar la respuesta del motor y de la dirección ya que, siendo el coche de cambio manual, no afecta a la transmisión ni a la suspensión.
Por otra parte, los asientos son muy buenos. El agarre lumbar es espectacular en curvas y cambios de giro bruscos, y son bastante cómodos. Cuentan con regulación en altura y longitud para que puedas configurar a más y no poder tu puesto de conducción y además, tener espacio de sobra para poder entrar y salir sin ninguna complicación del coche.
Delante viajaremos cómodos y con un buen espacio para las piernas y la cabeza, ya que la altura libre al techo es buena. Sin embargo, a la hora de pasar a las plazas traseras, podemos ver que el espacio es bueno, pero no de sobresaliente. Contamos con una buena distancia hacia el asiento de delante, por lo que podremos mover libremente los pies sin ninguna complicación. Sin embargo, la altura libre al techo es escasa y personas de más de 1,80 tendrán que tumbar su posición cuando se sienten para no tocar el techo con la cabeza. Además, la banqueta es claramente para dos plazas ya que el pasajero central deberá convivir con un túnel de transmisión muy voluminoso y un respaldo estrecho e incómodo pese a que no esconde ningún apoyabrazos.
Y para finalizar como siempre, nos pasamos al maletero. Nuestro Alfa Romeo Giulia cuenta con una capacidad de 480 litros, estando en la media del segmento, sin embargo, contamos con una boca de carga algo estrecha que nos podrá privar de meter directamente objetos voluminosos.
Nota interior: 8 – Notable
Motorización y comportamiento: Te lo vas a pasar muy bien
En el poco tiempo que tuve la oportunidad de disfrutar de la conducción del Alfa Romeo Giulia, te digo en total confianza que me lo pasé pipa. Por diferentes cuestiones, MotorVillage Sevilla no pudo prestarnos el tiempo que habríamos deseado esta unidad de pruebas, por lo que nos dejamos de tonterías y nos dirigimos a una buena carretera con curvas para analizar de la mejor manera posible el comportamiento del motor y chasis en situaciones comprometidas.
De camino a nuestro tramo de pruebas habitual, tomamos la autovía y determinamos la velocidad de crucero a 120km/h, y nos pusimos a devorar kilómetros. Nuestra unidad de pruebas prestada por MotorVillage Sevilla contaba con un motor diésel de 2,2 litros con 180 caballos de potencia, la cual nos registró 6,5 litros a los 100 kilómetros en nuestro camino hacia el tramo de carretera que utilizamos para nuestras pruebas dinámicas. Para un coche que tiene 180 caballos, no está nada mal, gratamente sorprendente. En cuanto a la calidad de rodadura, el Alfa Romeo Giulia está hecho para devorar kilómetros sin cansarse en exceso. El aplomo es evidente, la respuesta al pedal del acelerador para realizar adelantamientos es instantánea y el confort de marcha es espectacular. Sin lugar a dudas, un coche altamente recomendable para viajes largos.
Una vez llegamos a nuestro tramo de pruebas habitual donde nos encontramos con subidas, bajadas, curvas en apoyo, ángulos de giro más cerrados o abiertos; ponemos nuestro Alfa Romeo Giulia en modo deportivo gracias al selector de modos de conducción DNA, y a partir de ese momento sólo nos queda disfrutar.
Como he comentado en el titular de este apartado de la prueba, lo vamos a pasar muy bien y así ha sido. El Alfa Romeo Giulia no es un simple coche, es un amigo.
A la hora de exprimir la mecánica en busca del rendimiento nos encontramos ante un motor muy elástico que empuja con fuerza desde muy pocas vueltas, lo que permite adaptarse a los diferentes modos de conducción de las personas que se pongan al volante de él. Además, facilita que no se abuse de las altas revoluciones a la hora de cambiar de marchas, teniendo una entrega de potencia muy lineal. Sin lugar a dudas, creo que esta motorización es la mejor del segmento en este nivel de caballaje.
En cuanto a manejo, me quedo con su dirección, es simplemente espectacular, la mejor que he probado en mucho tiempo y sobre todo, la mejor del segmento de las berlinas actualmente. Pese a tener asistencia eléctrica, las sensaciones que transmiten son muy puras y encara los giros con una precisión espeluznante. En cuanto a suspensiones, el Alfa Romeo Giulia monta tanto en el eje delantero como en el trasero suspensión por doble triángulo que dan un rendimiento mucho más eficiente que las McPherson, ya que la eficacia con la que filtra los baches es simplemente perfecta.
Nota comportamiento: 10 – Matrícula de Honor | Nota motorización: 9 – Sobresaliente
En definitiva, me hubiera gustado poder extenderme algo más en el aspecto dinámico del Alfa Romeo Giulia, pero no conozco todos los detalles al milímetro. Es un coche muy interesante y tiene un comportamiento dinámico simplemente admirable que te da cabida a poder seguir hablando líneas y líneas sobre él. Y sí, me lo pasé pipa y me dio una pena terrible despedirme de él en MotorVillage Sevilla. Espero que en el futuro nos permitan disfrutar de este modelo más tiempo y os pueda traer un análisis más a fondo tanto del motor como del comportamiento dinámico de esta berlina que resucitará a Alfa Romeo, estoy completamente seguro.
Nota general del Alfa Romeo Giulia: 9,25 – Sobresaliente
Precio de nuestra unidad de prueba en MotorVillage Sevilla
Los precios mostrados son de una unidad similar a la que tuvimos el placer de probar.
Módelo: Alfa Romeo Giulia Super
Motor y transmisión: 2.2 TURBO 180 CV (diésel-manual 6 velocidades)
Color: Blanco Alfa
Tapicería: Tapicería en piel y tela negra
Cosas interesantes del equipamiento de serie: Faros de Xenon 25W, sensores de encendido y apagado de luces automático, sensores de activación de limpiaparabrisas, sensores de aparcamiento trasero, asistente frenada de emergencia, sistema Start & Stop, faros antiniebla delanteros
Paquetes opcionales incluidos: Llantas de aleación de 18″ diseño luxury, retrovisores abatibles electricamente, cuadro de instrumentos TFT 7″
Precio Base + costes añadidos: 40.170 € + 1.475€ = 41.645 €
Más información:
MotorVillage Sevilla: Avenida Montes Sierra, 42, 41007 Sevilla – Tlf: 954 999 500
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