Por primera vez en su historia, Racing Point tiene un coche competitivo
La temporada 2020 de la Fórmula 1 aún continua parada por el tema del COVID-19 en el mundo, pese a ello, Sergio Pérez se ha dado tiempo para charlar acerca de las expectativas que tienen durante este año, recordando que mostraron un gran potencial durante los test de pretemporada el Circuit de Barcelona-Catalunya, aunque también asegura estar frustrado debido a que la situación que se vive actualmente ha impedido que prueben el verdadero potencial del Racing Point RP20.
El piloto mexicano admite que durante los últimos años, la máxima categoría está haciendo historia al conseguir tener los coches más rápidos de toda la historia, algo que se podrá ver en cuanto los motores se vuelvan a encender nuevamente, pues asegura que las velocidades que se alcanzarán romperán todos los récords vigentes.
«Estamos pilotando los coches más rápidos en la historia de la Fórmula 1. No pueden imaginar las velocidades que marcamos en las curvas rápidas. No es nada parecido a años anteriores. Las vueltas de clasificación van a ser increíbles. Vamos a romper todos los récords este año con la generación de monoplazas que tenemos, simplemente son los mejores coches», expresa el piloto de Racing Point.
Hay que recordar que durante los test de pretemporada, el Racing Point RP20 sorprendió a todos por el parecido al W10 Hybrid que Mercedes utilizó el año pasado, pero la cosa no quedó ahí. El RP20 se comportó bastante bien en pista, incluso logró marcar tiempos muy competitivos y ante esta situación, el mexicano confesó que el monoplaza de este año es realmente bueno y puede luchar por buenos resultados.
«El otro día, tuve una llamada con Otmar (Szafnauer) y también con Tom (McCullough), nuestro ingeniero jefe, y les dije, por primera vez en nuestra historia, tenemos un coche competitivo. Obviamente, no sabemos cómo de competitivo es el RP20, pero sabemos que es bastante alentador», añade el mexicano.
Por otra parte, dijo que fue muy doloroso llegar a Melbourne con una preparación mental y físicamente a tope, con un monoplaza competitivo y con aspiraciones a luchar por buenos resultados, para que ese trabajo se viniera abajo tras la cancelación del Gran Premio de Australia. Aunque es realista con la situación y considera que lo mejor es estar unidos en un momento tan complicado.
«Ir a Melbourne en ese sentido, con toda la preparación que todos habíamos hecho, sabiendo que teníamos un buen coche en nuestras manos fue muy doloroso, muy doloroso. Pero es un momento doloroso para todos, solo tenemos que permanecer unidos», sentenció Checo Pérez.

