Pablo de Villota: «El automovilismo es tan complejo que espanta a la gente de fuera»
Uno de los integrantes de la familia De Villota, Pablo de Villota, hasta ahora responsable del patrocinio del Banco Santander en la Fórmula 1, se presenta como candidato a la presidencia de la Real Federación Española de Automovilismo (RFEDA) y sustituto del actual presidente, quien lleva en el cargo desde hace treinta años.
Con motivo del evento “Espíritu del Jarama” celebrado este pasado fin de semana en el mítico trazado madrileño, de Villota habló sobre como el automovilismo llegó a su vida convirtiéndose en su pasión para siempre.
“La afición y la pasión por el automovilismo influye todo. De hecho, el Jarama y yo nacimos a la vez, prácticamente el mismo día, y he vivido toda mi vida y sigo viviendo a escasos metros del circuito. Y todos los rallies de la Sierra de Madrid quedaban cerca de mi casa», comenta Pablo.
En su paso por la Fórmula 1 de la mano del Banco Santander, Pablo de Villota estuvo muy unido al ya fallecido Emilio Botín, persona de la cual aprendió mucho a lo largo de los años.
«En general, me dí cuenta de que al final todos somos humanos, y en la Fórmula 1 se cometen los mismos errores que en otros sitios. Tienes idealizados a gente como Ron Dennis, a gente de Ferrari, pero al final la diferencia es la de quien menos errores comete. Lo que más se aprende de la Fórmula 1 es a sacar lo mejor de gente con perfiles muy diferentes. No hay ningún otro deporte con perfiles tan brillantes y tan distintos: ingenieros, marketing, empresarial…” recuerda.
El hecho de haber estado vinculado a la Scuderia Ferrari hizo casi obligada la pregunta sobre cual es su opinión acerca de los problemas por los que está pasando el equipo italiano tras 7 años junto a ellos.
“Ferrari tiene unos condicionantes de siempre. Para empezar, su sede de Maranello, que le aísla. Todo se cuece en el valle de Milton Keynes y Silverstone, en Gran Bretaña. Traer gente a Italia cuesta el triple. Luego hay temas culturales que no son fáciles de cambiar”, explica sobre la actual situación de Ferrari.
Sobre su decisión de presentarse a la presidencia de la RFEDA, de Villota admite que todo surgió tras una curiosa circunstancia que se dió un dia en la sede del Santander, la cual le hizo pensar y replantearse donde quería participar.
«En el Santander me pasó una cosa curiosa: recibía cada semana tres o cuatro propuestas de patrocinio para las carreras. Viniendo de este mundo, incluso a mí me costaba comprender lo que me proponían. Y si me ocurría a mí, qué le podría pasar a otras empresas. Nosotros teníamos una beca, y éramos criticados porque era poquísimo dinero para hacer carreras. Pero cuando dentro del banco peleaban internamente para que aprobara ese presupuesto, me decían: “Pero si por ese dinero patrocinamos cinco o seis deportes olímpicos”. Eso me hizo pensar mucho”, recuerda.
«Hay tres cosas para que el automovilismo funcione. Abrirlo a cuanta más gente mejor. Es tan complejo que espanta a la gente de fuera. Luego, la presencia de las marcas y el apoyo de la industria. Hay que crear un entorno, reglamentos y campeonatos que les resulten atractivos para sus intereses comerciales. Y para que todo esto funcione, tiene que estar adaptado a la economía real», finaliza el hermano de la difunta Maria de Villota.
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Soy muy aficionado a los monoplazas F-1 y al karting desde 1976 ya tengo 60 tacos (corrí en los 80 y tuve buenos resultados, pagándomelo de mi trabajo de operario).
La gente normal se aficionaría más creo yo si los coches fueran iguales (tipo Indycar aunque también hay equipos más fuertes que otros) y que la versión monoplaza no atrae tanto al público general. Si fueran monoplazas potentes disfrazados de coches de calle como el que tiene uno en su casa: Renault Megane, VW Golf, Opel Astra, la población se sentiría más cerca de esa competición.
También los pilotos de F-1 deberían de correr en una o dos mangas las carreras, a mí me gustan pero se hacen soporíferas algunas veces y no entiendes nada de estrategias, y me duermo muchas veces con la afición que tengo. Deberían hacer el fin de semana (como la serie ProCar hace muchos años) varias carreras en distintos coches dentro del circuito (rallycross, etc) y ver quién es el que destaca siempre, hay tienes la clave del mejor piloto del mundo le des el coche que le des. ¡Pero ojo! que todas esas competiciones puntuaran, entraran en el Campeonato del Mundo de Conductores, no un entretenimiento antes de la F-1. Y en cuanto a que es un mundo muy cerrado, snob y caro y quiere seguir siéndolo. Sortear entre el público en general varias entradas para subirse a un monoplaza de 2 asientos con un piloto profesional y tener la experiencia de su vida. No sólo a reyes y gente «VIP». Seguro que comprarían más productos publicitados en los circuitos. Hay más gente «normal» como yo que millonarios con yates como trasatláticos.