Mucho hablar y poco hacer: la opinión de Bernie Ecclestone sobre Liberty Media
Bernie Ecclestone, ex-mandatario de la Fórmula 1, sigue de cerca a la categoría reina a pesar de que dejó de dirigirla ya hace unos años. El grupo norteamericano Liberty Media compró las acciones que tenía el británico y tomó el mando de una categoría reina que ha experimentado muchos cambios en los últimos meses y años, apostando más por el público joven, las tecnologías y sobre todo, abriendo la Fórmula 1 a todos.
El veterano empresario británico ha dado su opinión sobre Liberty Media y no se ha mostrado del todo a favor del modo en el que están gestionando la Fórmula 1. Cree que el grupo norteamericano se dedica mucho a hablar y realiza pocas acciones, algo que no beneficia a la Fórmula 1 en absoluto, basando su opinión en su enorme experiencia al frente de la categoría reina.
«Tendrían que cancelar la Fórmula 1 ahora mismo y para toda la temporada. Después de todo, nadie sabe exactamente lo que sucederá a continuación. Y al final, los políticos son los que deciden. La gestión de crisis en Australia no funcionó. No hubo comunicación ordenada hasta la cancelación final de la carrera. En principio, esto ha continuado hasta el día de hoy. Y eso incumbe a todos los responsables», comenta Bernie Ecclestone.
«Nadie volverá a hacer eventos importantes mientras exista un riesgo. Nadie asumirá esta responsabilidad. La gente de Liberty cree que sabe lo que está haciendo. Pero la Fórmula 1 tiene un ADN europeo. No puedes dirigir todo y a sus protagonistas como si fuera fútbol o baloncesto. Hay demasiada charla, pero muy poco fondo», añade.
«A menudo me han criticado por hablar positivamente sobre las dictaduras. Pero esto ha sido en parte incomprendido por mi humor británico. No quise decir que las democracias debieran ser abolidas. Claro que no, pero sigo creyendo que debe haber individuos que tomen decisiones cuando importa. Esto se ha visto más que nunca durante la crisis del coronavirus. En la Fórmula 1, en cualquier caso, la democracia nunca funcionó. Siempre me sentí como un emperador que tenía que hablar con príncipes que pensaban solo en sí mismos. Para su propio beneficio, pero no para todo el país. Así que a menudo tenía que soltar alguna palabra de poder o asustarlos. De lo contrario, nunca habría funcionado así con la Fórmula 1″, finaliza.



