En Mercedes creen que van por el buen camino para 2026, pero son cautos
Muchos rumores en el paddock del pasado Gran Premio de Abu Dhabi colocaban al motor Mercedes como la gran referencia de la parrilla para la temporada 2026 de la Fórmula 1. Y por ende, su equipo de fábrica, el equipo Mercedes, es colocado como el gran favorito a dominar los primeros compases de la nueva era de la categoría reina en la que se estrenarán monoplazas completamente nuevos y además, unas unidades de potencia que remplazan a las que se han utilizado hasta la fecha y desde 2014.
Las nuevas normas ofrecerán la oportunidad de marcar una gran diferencia, pero es inevitable que algunos equipos y/o proveedores de motores no den en el clavo. En Mercedes esperan que se repita lo de 2014, cuando dominaron la F1 durante mucho tiempo con la introducción de los motores híbridos V6, pero el jefe del equipo, Toto Wolff, se mantiene cauto.
«Es increíblemente difícil de predecir, porque nos hemos marcado objetivos y vamos camino de cumplirlos. Pero si esos objetivos eran lo suficientemente ambiciosos, y si se establecieron de la forma correcta en términos de prioridades, lo dirá el futuro. Eso ya no está lejos. A la gente le gusta intentar atribuirlo a un factor que hubiera determinado el éxito o el fracaso, ya sea un nuevo director, un jefe de equipo, un director técnico, un jefe de aerodinámica o unos cuantos ‘genios’ que hubieran entrado. Pero, en última instancia, se trata de que un grupo de personas trabajen juntas y tomen colectivamente las decisiones adecuadas, basadas en los datos correctos, con la infraestructura adecuada, con la mejor correlación entre el mundo virtual y la realidad. Porque con todas las limitaciones que tenemos ahora, ahí es donde averiguas lo que vale tu coche. Y si eso no se correlaciona con la realidad en cuanto sales a la pista, ese es el mayor riesgo para cualquier equipo», comenta Toto Wolff.
«Soy alguien que ve el vaso medio vacío. Así que simplemente estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para presentar un coche y una fuente de energía lo suficientemente competitivos como para luchar por el campeonato», añade.



