Max Verstappen ve potencial en el motor Red Bull-Ford tras Barcelona
Ayer terminaron los primeros test de pretemporada en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Unas pruebas que no han sido oficiales pero que han permitido a los pilotos y equipos poder rodar durante tres jornadas para completar los primeros kilómetros a puerta cerrada en un circuito español que ha estado blindado y con mucha seguridad para la ocasión. Red Bull ha terminado con muy buen kilometraje y sobre todo, con buenas sensaciones con un monoplaza que seguramente de cara a la primera carrera en Australia cambiará notablemente.
Max Verstappen cerró el viernes la primera semana de test de Fórmula 1 de 2026, que oficialmente, una vez más, no podía llamarse semana de test. Red Bull todavía tuvo que esperar el jueves a la llegada de nuevas piezas desde Milton Keynes, después de que Isack Hadjar sufriera a principios de semana un fuerte accidente con el nuevo RB22. Para el viernes, el equipo ya había logrado reconstruir el monoplaza, lo que permitió a Verstappen completar los kilómetros tan necesarios. El cuatro veces campeón del mundo dio 118 vueltas al Circuit de Barcelona-Catalunya y marcó el quinto mejor tiempo, aunque eso es lógicamente secundario en esta fase.
«Al final fue bastante bien, sí. En mi primera mañana en el coche no pude dar muchas vueltas por la lluvia, pero hoy fue bien. He rodado mucho y también hemos aprendido mucho. Todavía tenemos muchísimo trabajo por hacer y siguen habiendo muchas cosas que deben mejorar, pero creo que eso es normal. En general, es muy positivo que hayamos podido completar tantas vueltas con nuestro nuevo motor. Es un buen comienzo. Eso es positivo, aunque obviamente todavía es muy pronto», comenta Max Verstappen.
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