Max Verstappen saldrá séptimo en Austria: «Nunca he sentido que pudiera empujar»
Max Verstappen ha completado una complicada sesión de clasificación con su Red Bull en el Gran Premio de Austria de Fórmula 1. El piloto neerlandés y vigente campeón del mundo de la especialidad ha vuelto a tener un sábado complicado al volante que, junto a una bandera amarilla que le impidió mejorar en su último intento de Q3, le condena a arrancar la carrera de mañana desde una discreta séptima posición.
Visiblemente descontento con el rendimiento del monoplaza fabricado en Milton Keynes todo el fin de semana, Verstappen ha explicado que en clasificación todo le ha ido aún peor. Para el piloto neerlandés ha sido imposible sentirse cómodo con el coche en todo el día, explicando que a medida que ha ido subiendo la temperatura en Spielberg, el Red Bull se iba comportando cada vez peor.
«Hemos tenido problemas todo el fin de semana, nunca he sentido que pudiera empujar al límite«, ha explicado el piloto neerlandés a las televisiones tras la clasificación. «Para mí, todo ha empeorado en la clasificación; Tenía peor agarre, no ha habido una sola curva en la que me haya sentido cómodo con el coche y me ha costado pilotar. Nos faltan muchas cosas, no hemos encontrado el equilibrio del coche y la meteorología ha cambiado durante el fin de semana. Cuanto más calor hacía, peor íbamos nosotros, y eso no es lo ideal», indicaba el piloto de Red Bull para continuar.
Pensando en la carrera de mañana y en sus posibilidades en un circuito donde es posible adelantar, Verstappen no se muestra del todo optimista, descartando prácticamente sus opciones de victoria en ‘casa Red Bull’. Según ha comentado el piloto neerlandés, la distancia con McLaren en este circuito ha sido inmensa todo el fin de semana y no espera que eso vaya a cambiar en la jornada de mañana.
«En estos momentos no lo creo«, explicaba Verstappen pensando ya en la carrera de mañana y respondiendo a que si puede optar a la victoria en el Red Bull Ring «La diferencia con el primero es muy grande, y no espero que cambie de repente mañana», sentenciaba.



