Max Verstappen completa un viernes lleno de incidentes en Bakú: «No hay de qué preocuparse»
Max Verstappen sigue sumando incidentes en un comienzo de temporada bastante agitado para él. Tras un toque contra las barreras durante los primeros entrenamientos libres que le han dejado fuera de combate, durante la segunda sesión de libres ha tenido que parar antes de tiempo ya que su equipo creía que tenía un problema mecánico en su monoplaza, que finalmente ha sido un sensor defectuoso que ha detectado un dato anómalo.
Pese a que ha sido un viernes de entrenamientos libres muy movido y con varios incidentes para él, Max Verstappen no se muestra preocupado ante la situación y es positivo de cara al resto del fin de semana. El ritmo es bueno, tienen un gran coche y fijándose en los tiempos de su compañero de equipo, los datos son competitivos para intentar luchar por todo en Azerbaiyán.
«En los segundos entrenamientos pensábamos que teníamos un problema, pero descubrieron que era un sensor defectuoso, así que no hay de qué preocuparse. Todo bien. En el incidente de la primera sesión, sufrí un momento en el que había un poco más de viento, pero no sé, perdí la parte trasera, giré, y porsupuesto choqué contra las protecciones. Fue una pena. Estaba un poco resbaladizo al principio. No pude controlar el coche y golpeé el muro. Afortunadamente, no nos afectó demasiado en la segunda práctica, así que estoy bastante feliz. Afortunadamente, no nos afectó demasiado en la segunda sesión, así que estoy bastante feliz. Los mecánicos hicieron un gran trabajo para reparar el monoplaza, y en la segunda sesión hicimos la mayor parte del programa. Somos rápidos aquí», comenta Max Verstappen.



