Maurizio Arrivabene: «Si ganamos más de cuatro carreras, correré 1000 km descalzo»
La Scuderia Ferrari está causando sensación en este pretemporada 2015. Los italianos dominaron en la primera tanda de entrenamientos en Jerez de la Frontera, mientras que en Barcelona están perdiendo algo de ritmo aunque siguen siendo muy rápidos. Maurizio Arrivabene ha querido dejar claro que el equipo tiene una actitud completamente renovada, pero no van a sacar conclusiones precipitadas.
En palabras de Arrivabene, una de los mayores logros de su gestión ha sido conseguir por fin que el personal del equipo trabajen como una única máquina, sin esfuerzos en balde ni críticas entre los distintos departamentos de la firma.
«La Scuderia está muy unida. Hay gente que creía que yo iba a irrumpir con una katana, pero hay que ir paso a paso. Los cambios que se han hecho tenían mucho sentido y ayudan a que la gente pueda expresar sus habilidades profesionales en beneficio del equipo. Ese fue el primer cambio. El segundo no ha sido un cambio en sí, era más bien un objetivo: unir al equipo. Sin políticas ni nada, unir al equipo. Ahora todos van en la misma dirección y eso me enorgullece sea cual sea el resultado. Si vas al box verás que el ambiente que se respira es distinto. Ayer, de hecho, hasta vi sonreír a Kimi. ‘Este no es Kimi’, pensé».
«No estoy tan loco como para cambiar de objetivos sobre la marcha (visto el rendimiento en los test). Nuestra meta sigue siendo la misma. Ganar dos carreras sería más que correcto. Tres sería genial. Si son cuatro, correré descalzo 1000 kilómetros. El objetivo sigue siendo el mismo. Los pilotos quieren ganar carreras porque ese es su trabajo, para eso se les paga, pero yo prefiero mantener los pies en el suelo y ser realista».
«No creo en los campeonatos de invierno. Sí que hay ciertos progresos respecto al año pasado, eso está bastante claro, pero no voy a decir que vamos a luchar por el Campeonato. Debemos mantener los pies en el suelo. El equipo está trabajando muy duro y tenemos a dos pilotos fantásticos, Vettel y Räikkönen. Tu primer rival siempre es tu compañero de equipo, pero eso es en la pista, no fuera de ella. Ambos comparten información y hablan entre sí».
Muchas personas en el paddock recuerdan una cosa. Durante el periodo de nacimiento del SF15-T, quien estaba al frente de la Scuderia Ferrari era Marco Mattiacci y no Maurizio Arrivabene. Es por esto que estas voces autorizadas afirman que el mérito, en parte, del buen ritmo del monoplaza italiano no es motivado por el italiano. Maurizio relativiza esta lectura y pone énfasis en hecho que, en última instancia, lo que importa es que el coche se comporte adecuadamente.
«Hay quien dice que éste es el coche de Marco Mattiacci, pero no es suyo ni mío, es el de Ferrari. Los chicos han trabajado muy duro en este coche. En Navidades no escucharon villancicos, solo escucharon el sonido del motor. James Allison también ha trabajado muy bien. Simone Resta empezó a trabajar al día siguiente de mi nombramiento y ha estado dejándose la piel como un perro. Lo mismo se podría aplicar a los chicos encargados del motor. Aprecio mucho todo ese esfuerzo.»

