Marko advierte a Verstappen: «No puede permitirse ningún desliz»
Max Verstappen tuvo un final de carrera en el pasado Gran Premio de España realmente caótico. El holandés vio como la salida del Safety Car a pocas vueltas del final le arruinaba su estrategia para intentar ganar la carrera y después de que el equipo Red Bull le colocara en gran desventaja con respecto al resto de pilotos al montarle neumáticos duros mientras que los demás montaban blandos; el holandés se vio involucrado en un incidente en recta de meta con Charles Leclerc y en dos con George Russell, siendo uno penalizado con 10 segundos y tres puntos del carnet que le hizo bajar hasta la décima posición de la carrera.
Helmut Marko, asesor de Red Bull, le ha lanzado una advertencia: «no puede permitirse un desliz», mostrándose algo crítico con la actitud de su piloto en la resalida del Gran Premio de España, la cual le hizo tener una penalización y perder muchas posiciones que le han costado muchos puntos para la lucha por el campeonato de pilotos que tiene contra los pilotos de McLaren.
«En el Gran Premio de España, teníamos a la vista un tercer puesto, pero al final acabamos en décima posición. Eso se debió en parte a la estrategia elegida. Cuando salió el coche de seguridad, teníamos tres opciones: no parar, cambiar a neumáticos usados u optar por un juego nuevo de neumáticos duros. Elegimos esta última, que en retrospectiva fue la peor opción. Cuál habría sido la mejor opción es difícil de simular. Si nos hubiéramos quedado en la pista, los dos McLaren probablemente nos habrían adelantado. Pero creo que habríamos tenido una buena oportunidad contra Leclerc en el Ferrari. Además, Piastri conducía despacio antes de la reanudación. A pesar de su corta edad, es muy astuto y sabía que Max llevaba neumáticos duros», comenta Helmut Marko.
«Hay que analizar toda la situación. Primero, le pusieron unos neumáticos que no había elegido. Luego, ese momento de la primera vuelta en el que casi se estrella. Después, Leclerc golpeó el lateral de su coche a 300 kilómetros por hora. Naturalmente, el ambiente estaba tenso. Luego vino la colisión con Russell. Max, que conoce excelentemente el reglamento, dijo que no tenía que devolver la posición, pero le dijeron lo contrario. Fueron muchos tragos amargos los que tuvo que tragar. Y Russell no es precisamente su mejor amigo. Max no puede permitirse ningún desliz en las dos próximas carreras. Se le dejará claro que no debe hacer nada impulsivo. Sería un desastre que no se le permitiera tomar la salida en Austria, pero no suponemos que eso vaya a ocurrir. No es que Max haga algo mal cada fin de semana. Después de Austria, se le volverán a quitar los primeros puntos de penalización», añade.



