Honda confirma su sufrimiento en Monza: «No es ninguna sorpresa»
El Gran Premio de Italia de este fin de semana es una fecha que Honda tiene marcada en rojo en su calendario, ya que será el fin de semana más exigente en términos de unidad de potencia por las largas rectas y lo rápido que es el circuito de Monza en el que se compite este fin de semana. Una unidad de potencia japonesa que actualmente es el farolillo rojo de la parrilla y por ello, el Gran Premio de Italia de este fin de semana es una prueba de fuego para evaluar la nueva evolución que estrenaron en Zandvoort y que no dio el resultado deseado, ya que el nuevo motor solo entregó 17CV de los 30 prometidos en Zandvoort.
Además, el nuevo motor Honda ha supuesto un paso hacia atrás en términos de manejabilidad y gestión de los cambios de marcha que habían ya conseguido con el primer motor. El fabricante japonés regresó al banco de pruebas de Sakura con los datos recopilados por Aston Martin y el feedback de sus pilotos en Zandvoort y el resultado son nuevas calibraciones y una serie de «contramedidas» que han probado durante las dos primeras sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Italia durante este viernes.
«Necesitábamos mejorar la manejabilidad del motor tras la carrera de los Países Bajos. Gracias al duro trabajo de todos, hemos podido aplicar aquí algunas medidas correctoras que están funcionando según lo previsto. Nuestra velocidad en recta no es suficiente en comparación con la de nuestros competidores. Esto no es ninguna sorpresa», comenta Shintaro Orihara, ingeniero jefe y máximo responsable de las operaciones en pista de la unidad de potencia de Honda



