Maravillas de la Ingeniería: Williams FW15C
En el episodio de hoy de Maravillas de la Ingeniería, el protagonista es conocido como el Williams que mayor carga tecnológica ha tenido en la historia, adjetivo aplicable para la Fórmula 1 en general. Supuso un antes y un después en la categoría, además de recordarse por ser el último monoplaza que pilotó en su carrera el tetracampeón del mundo Alain Prost, el Williams FW15C.
Desde que comenzase la década de los noventa, el equipo Williams se colocó como uno de los equipos top, luchando siempre por victorias y títulos. El por qué fue así recae en el motorista, Renault, y el diseñador, Adrian Newey. El propulsor francés, un V10 de aspiración natural, se había colocado como el mejor motor de la categoría, por delante de los potentes motores Honda de McLaren. En cuanto a Newey, su buen hacer contribuyó en crear monoplazas con una excelente aerodinámica con la que controlar la gran potencia de sus coches.
La buena mano de Newey quedó patente en el modelo de 1992, el FW14B, el cual había resultado tan completo que desde el equipo vieron innecesario hacer debutar a su sucesor hasta 1993. Adaptado a los cambios regulativos que se implantaron en 1993, contaba con una aerodinámica un 12% mayor respecto a su predecesor, y se diseño para equipar los últimos dispositivos electrónicos disponibles, como la suspensión 100% activa.
Este elemento fue clave para el correcto funcionamiento del FW15C, y es que el trabajo de la suspensión recaía en alterar la altura, la dureza, y todos los parámetros hasta conseguir el punto óptimo paraa cada sección de la pista. Otras de las novedades que incorporaba el monoplaza de 1993 era el push to pass, que elevaba la altura de la trasera para reducir la resistencia aerodinámica generada por el difusor. Otros de los sistemas integrados eran el TCS, ABS, FBW.

Mecánicamente, como decíamos anteriormente, contaba con un propulsor Renault V10 de 3.5 litros con válvulas neumáticas que generaba una potencia total de 780 CV. Este motor iba acoplado a una caja de cambios semiautomática montada transversalmente dirigida por levas tras el volante. Este cambio contaba también con ayudas electrónicas, y es que con el boton “one-up”, la caja se adecuaba para cambiar de marcha a las revoluciones óptimas.
Con la marcha de Nigel Mansell a la CART tras proclamarse campeón del mundo en 1992, Williams tenía una vacante que finalmente ocupó Alain Prost tras un año sabático. El compañero del francés sería Damon Hill en papel de sustituto de Ricardo Patrese. Debido a la marcha de Mansell, la FIA asignó al equipo con el dorsal 0 y 2 en vez del 1 y 2 como hubiera sido en una situación normal.
En cuanto a la competitividad del FW15C, es simple: no tenía rival. En ocasiones, Prost rodaba en clasificación hasta 2 segundos más rápido que Ayrton Senna y Michael Schumacher con McLaren y Benetton respectivamente. El francés dominó la primera carrera del año, pero Senna le contestó con dos victorias seguidas, pero Prost replicó ganando seis de las siete siguientes carreras. Su racha terminó con su compañero, que ganandó tres veces consecutivas a partir del GP de Hungría.
Sumando todos los resultados, Prost se hizo con su cuarto título gracias a sus 10 victorias en 16 carreras, y con la ayuda de Hill. Williams se llevó el título de constructores. Además, el monoplaza británico obtuvo el récord de 15 poles consecutivas. Sin embargo, a pesar de todos los componentes que tenía el coche, Prost aseguraba que era difícil de conducir debido que no sabía como reaccionaría el coche debido a toda la tecnología de a bordo. Con el fin de 1993 y la llegada de la prohibición de las ayudas electrónicas, nunca más se ha vuelto a ver un monoplaza tan tecnológico como el FW15C.


Las 10 victorias son de williams. 7 prost y 3 hill