Maravillas de la Ingeniería: Toyota Celica Turbo GTO
En este nuevo episodio de Maravillas de la Ingeniería nuestro protagonista vuelve a ser de origen nipón, pero a excepción del último Mazda 787B, el que nos ocupa hoy es mucho menos conocido aún habiendo sido uno de los integrantes de la época más popular de la IMSA GTO. Se trata del Toyota Celica Turbo GTO, en activo entre las temporadas de 1986 y 1988.
Con la unión de Toyota y AAR en la década de los ochenta, la firma japonesa comenzaría su andadura en la IMSA dentro de la categoría GTU (motores de menos de 2 litros) con el Celica como base. Sin embargo, la necesidad de mejorar provocó que el motor tuviese que superar la barrera de los 2 litros, por lo que para 1986, Toyota desarrollaría un nuevo Celica inscrito entonces en la categoría GTO.
Diseñado y desarrollado en las fabrica que AAR tenía en Estados Unidos, el nuevo Celica Turbo GTO estaría apoyado sobre un chasis tubular con suspensiones independientes en las cuatro esquinas. Mecánicamente, Toyota aportó al conjunto un nuevo motor de cuatro cilindros turboalimentado conocido como 4T-GTE que desarrollaría 450 CV de potencia enviados a las cuatro ruedas.
Como dictaban las normas de la categoría, el coche debe estar basado y asemejarse en un modelo de serie, por lo que el Celica GTO mantuvo el techo y las puertas del modelo de serie, mientras que el resto de la carrocería estaba fabricada en fibra de carbono, la cual aumentaba su cota de anchura para dar cabida a los grandes neumáticos. Desarrollado en el túnel de viento, el deportivo nipón tuvo que diseñarse con la prohibición de los alerones separados del coche, por lo que gran parte de la carga aerodinámica generada se conseguía gracias a un alerón integrado y difusores delanteros y traseros.
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Preparado para debutar con la temporada de 1986 ya iniciada, el Celica tuvo unos inicios prometedores pero a la vez complicados, con un incendio en los entrenamientos y con fallas en la mecánica que le privaron de lograr alguna victoria. Por fortuna, en las 500 millas de Road América, Dennis Aase y Ricky Moran lograron terminar la carrera terceros en la general y primero de la clase GTO. Más entrada la campaña también llegaría otra victoria en Watkins Glen, esta vez de forma absoluta.
Con el primer año terminado, Toyota partía como favorita en 1987 junto a los nuevos Ford Mustang V8 de Roush Racing, contra quienes sucumbirían en las primeras pruebas debido a nuevos problemas de fiabilidad. Sin embargo, Chris Cord y Steven Millen fueron capaces de terminar segundos en Daytona, además de ganar en Riverside. En conjunto, los pilotos de Toyota fueron capaces de ganar además en Laguna Seca, Portland, Del Mar, Mid-Ohio, Road Atlanta y Summit Point. Con tan buenos resultados, Chris Cord y Toyota se llevaron sendos títulos a finales de año.
Lamentablemente, de cara a 1988 la organización de la IMSA restringió la entrada de aire de los motores turbo y aumentó el peso mínimo para estos, lo que obligo a la formación americano-nipona a reservar todos sus esuerzos en desarrollar el nuevo Toyota que vería la luz en la categoría GTP. Aún así, los pilotos fueron capaces de ganar en cinco ocasiones con un Celica muy inferior a los Ford del equipo Roush. Con la conclusión de 1988, los Celicas terminaron su ciclo vital y fueron sustituidos por un nuevo modelo.