Maravillas de la ingeniería: Matra MS80
Antes de que Renault fuera unos de los equipos vanguardistas de la Fórmula 1 a principios de los 80′ con sus potentes motores turbo ya a finales de los 60′ otro equipo francés con sede en Vélizy-Villacoublay demostró la capacidad técnica y mecánica de los franceses. En 1968 Matra aterrizó en la Fórmula 1 de la mano de Elf y el potente MS10 dio guerra a los todopoderosos Lotus, Ferrari y McLaren.
De la fábrica gala salió el MS80, un monoplaza rápido, fiable y consistente. Bajo la batuta de Gérard Ducarouge y Bernard Boyer, el MS80 dominó la temporada 1969. Ya avisaron con el novedoso MS10 y el MS80 no decepcionó siendo además el primer monoplaza en incorporar un alerón móvil (fue en unos entrenamientos en Nürburgring en 1969)
El Matra MS80 volaba gracias un potente motor Ford-Cosworth DFV V8 de 430 CV de potencia. También contaba con una caja de cambios Hewland DG de 5 cambios que permitía alcanzar al MS80 velocidades de hasta 285 km/h. A diferencia de la mayoría de monoplazas de la época, el MS80 no contaba con una cubierta motor, por lo que la refrigeración del propulsor se realizaba directamente gracias al aire procedente del exterior. Además, el coche fue diseñado con un centro de gravedad bajo calculado exactamente para que la distribución del peso no se alterase a medida que el combustible se iba gastando. Otro punto fuerte del monoplaza era la gran experiencia que había adquirido Matra en el sector de la aeronáutica y que permitieron desarrollar una suspensión compleja.
El MS80 fue un coche de vanguardia en su momento, siendo de los primeros coches en incorporar alerones para generar fuerzas de empuje verticales hacia el asfalto para así mejorar el agarre del monoplaza a altas velocidades. El chasis era bastante innovador para la época, teniendo los puntos de torsión en la parte posterior del chasis monocasco de aluminio (esto le daba también una gran ligereza), siendo este el más corto de la parrilla, algo que hacía que el peso del monoplaza fuese también menor, aumentando la potencia y el rendimiento del motor.

Por otro lado, Matra ganó el campeonato de Constructores y Jackie Stewart se alzaba con su primera corona. El dominio del escocés esa temporada fue bestial y se impuso en seis de las once pruebas que tenía el campeonato (cinco victorias fueron con el MS80) logrando además un segundo puesto en Alemania. El otro piloto del equipo, Jean Pierre Beltoise, finalizó quinto en el campeonato con 21 puntos y tres podios. El momento cumbre del equipo llegó en el Gran Premio de Francia cuando Jackie Stewart ganó la carrera y Beltoise cruzó la meta en segunda posición. Además, Matra es el único equipo junto a Ferrari que ha ganado un campeonato del mundo sin haber construido su monoplaza en Gran Bretaña.
A pesar del futuro tan prometedor que tenía Matra en la Fórmula 1, de cara a la temporada 1970 los resultados cayeron en picado y solo pudieron hacer tres podios. Esa temporada Jackie Stewart dejó el equipo francés y puso rumbo a March junto a Tyrrell. Para 1971 la situación fue peor y, ya sin el apoyo de Elf, Matra se hundió en la parte baja de la parrilla.