Maravillas de la ingeniería: Alfa Romeo 158/159
Esta vez hablaremos sobre el primer coche campeón del mundo de Fórmula 1. El Alfa Romeo 158/159 o Alfetta ha sido y será uno de los coches más representativos de la historia de la Fórmula 1. Rápido, ligero y estable, el Alfetta es un coche que, sin duda, ha pasado a la historia.
El Alfa Romeo 158/159 comenzó a diseñarse a finales de 1937, poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial y en plena «Edad de Oro» del automovilismo, cuando Enzo Ferrari (que trabajaba para Alfa Romeo) quiso construir un bólido que fuera capaz de plantarle cara a los Mercedes y Auto Union. Para ello, Ferrari mando al ingeniero Gioacchino Colombo la construcción de un coche que fuera más pequeño y ligero que los que fabricaban las marcas alemanas.
El resultado fue el Alfa Romeo 158/159. Su nombre proviene de la capacidad de su motor (1.5 litros) y del número de cilindros (ocho). El coche llevaba un compresor Roots, una transmisión de cuatro velocidades, el chasis agrícola, frenos de tambor y un motor de 1.5 litros sobrealimentado con una potencia de casi 200 caballos.
Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, los 158s fueron escondidos en un granero de un pueblo llamado Gorgonzola, cerca de Milán, donde tuvieron la suerte de no ser convertidos en munición para el ejército.
A finales de 1950, Alfa Romeo produjo cuatros nuevos chasis para el 159, con una suspensión trasera de puente tubular de Dion, en lugar de la configuración del eje basculante en la versión anterior. Un compresor adicional hizo que el ocho cilindros alcanzara los 400 caballos de potencia. Este aumento conllevó un gran aumento de consumo de combustible requiriendo al Alfa Romeo adaptarse a un depósito mucho mayor
En 1950 regresaron las carreras y con ellas se creó el Campeonato de Fórmula 1. En la primera edición se disputaron siete carreras. La primera de ellas fue en Silverstone, un antiguo aeropuerto adaptado para que pudieran competir coches de competición, el día 13 de mayo de 1950 y la victoria fue para Giuseppe Farina, seguido de Luigi Fagioli y Reg Parnell, un podio que entraría en la historia de la Fórmula 1. El Alfetta se mostró intratable y ganó todas las carreras que se disputaron en Europa y otras cinco pruebas que se disputaron fuera del campeonato. El título de pilotos fue para Farina, seguido de Fangio y de Fagioli. En definitiva: Alfa Romeo había completado una temporada de ensueño.
La temporada siguiente no fue tan fácil. A pesar de la gran mejora del 158, Ferrari no se quedó atrás y mejoró su coche para plantarle cara a Alfa Romeo. Los de Maranello se hicieron con tres victorias, mientras los de Turín ganaron en cuatro ocasiones. De esos cuatro triunfos tres fueron para Juan Manuel Fangio, que le valieron para ganar su primer título en las calles de Barcelona. Tras esta temporada, Alfa Romeo se retiró de la Fórmula 1 y no regresó hasta 1970.
El Alfetta fue unos de los coches que más victorias y podios ha hecho, en relación al número de carreras disputadas