Keke y Nico Rosberg hacen historia rodando en Mónaco con sus monoplazas campeones del mundo
Nico Rosberg sorprendió a propios y extraños cuando anunció su retirada al final del año 2016 tras alzarse con el título mundial superando a su compañero de equipo, Lewis Hamilton. A pesar de que retirarse en todo lo alto es una buena idea, el alemán echa mucho de menos los monoplazas. Tras verlo subido a un Fórmula E en Berlín la semana pasada, hoy ha vuelto a reencontrarse con un Fórmula 1.
El escenario para volver a las pistas es inmejorable, ya que el trazado de Montecarlo es en el que más glamour se respira. La compañía también ha sido buena, ya que ha rodado junto a su padre, cada uno subido en el monoplaza que los llevo a lo más alto, en 2016 y 1982.
La noticia saltaba a la palestra desde el Instagram de Nico Rosberg, en el que anunciaba la exhibición, que ha tenido lugar tras la primera tanda de libres en el circuito monegasco. El coche pilotado por el joven alemán ha sido el Mercedes W07 Hybrid, con el que se subió al cajón más alto durante 9 veces a lo largo de la temporada, 16 veces en total al podio. El dominio de Mercedes durante esa temporada fue apabullante y finalmente Lewis Hamilton se quedo a tan solo cinco puntos de arrebatarle el mundial.
Por su parte, Keke Rosberg ha pilotado el Williams FW08. Con este monoplaza consiguió subirse al primer cajón del podio una única vez en toda la temporada, lo cual le valió para alzarse con el título mundial debido a la gran igualdad que se vivió en la temporada 1982.
Tras finalizar la exhibición de dos vueltas, padre e hijo han sido recibidos en la recta de meta por el príncipe Alberto II de Mónaco y Chase Carey. Los sentimientos estaban a flor de piel para Nico y Keke Rosberg, los cuales se han fundido en un abrazo nada más bajar de sus respectivos monoplazas.

