El límite de combustible divide a los equipos
El límite de combustible ha sido un tema espinoso en la Fórmula 1 desde la introducción de los nuevos motores V6 turbo en el año 2014. Los 100 kilos de combustible para toda la carrera ha sido (y sigue siendo) una gran baza para los motores Mercedes y sus equipos cliente, que han visto como su eficiencia es mucho más alta que la de sus competidores. Además, las nuevas normas para el año 2017 prevén un mayor uso de combustible, por lo que los equipos han acordado aumentar este límite hasta los 105 kilos.
Neumáticos más anchos y unos alerones más grandes harán que los coches tengan más resistencia al aire y con ello un mayor consumo. Pero no todos han estado de acuerdo con esta decisión, y como hemos comentado hace unas líneas, los equipos con motor Mercedes se han negado a implementar este aumento.
Claire Williams admite que votar en contra era una batalla perdida al ser solo cuatro los votos en contra de este aumento, pero Claire admite que si es lo que el deporte necesite tendrán que aceptarlo.
«Sabíamos que seríamos los únicos cuatro votos en contra y que era un caso perdido. Si el deporte lo necesita, es suficientemente justo para hacerlo, pero decidimos decir que no», declara Claire Williams.
Estos motores actuales tenían dos objetivos principales en su llegada a la Fórmula 1. El ahorro de costes al utilizar solo 4 unidades por temporada, y por otro lado la reducción del consumo y sumarse a la idea de reducir las emisiones para que las marcas comerciales tuvieran un «escaparate» donde poder enseñar sus motores «verdes» a los consumidores. Pero lo cierto es que marcas como Audi o Volkswagen finalmente no han decidido entrar y con ello todas las previsiones iniciales han ido mermando ya que solo Honda se atrevió a dar el paso y no esta teniendo las cosas fáciles.
Por otro lado el director técnico de Toro Rosso, James Key, cree que este cambio sigue manteniendo la idea inicial de estos motores.
«A largo plazo, siempre es una buena idea apuntar cada vez a más eficiencia. Estas unidades de potencia son increíblemente eficientes ahora de todos modos, son realmente extraordinarias»
«Entonces, si nosotros tenemos que apretar un poco más, sólo para asegurarse de que las carreras no se convierten en eventos de ahorro de combustible, entonces eso es probablemente lo mejor para el deporte, pero sin duda a largo plazo hay que buscar la eficiencia», finaliza Key.
La Fórmula 1 vuelve a probar suerte con un nuevo cambio reglamentario. La búsqueda de una alternativa que vuelva a atraer a los fans parece una carrera a la desesperada y los costes nunca se estabilizan al tener que invertir en investigación para conseguir un coche competitivo en un nuevo reglamento. Para bien o para mal, en este deporte los cambios de normativa son una constante.
Deberían quitar el tope de consumo de combustible para ver ahora si a los pilotos corriendo a topa toda la carrera. La F1 si es un escaparate para las marcas pero no en el sentido de las tecnologías más eficientes, si no simple y sencillamente de ver ‘quien la tiene más grande’ en pista, siendo más veloz que los demás.