Mercedes tuvo un problema con su unidad de potencia durante la pretemporada
Leo Turrini, periodista próximo a la órbita Ferrari, ha escrito en su blog del «Quotidiano» que el Mercedes W08 no ha mostrado aún todo su potencial. El italiano, a pesar de conocer el estratosférico tiempo marcado por los de Maranello en los test, no se muestra muy halagüeño con el rendimiento del Ferrari.
Según Turrini, la unidad de potencia del Mercedes pilotado por Hamilton y Bottas tenía un problema de diseño en el cigüeñal que limitaba su fiabilidad por lo que no pudieron exprimirlo en los test. Recordemos que el cigüeñal es el elemento del motor que transmite el movimiento lineal de los cilindros al eje de potencia.
Para que un cigüeñal funcione correctamente deberá estar muy bien equilibrado, sino comenzará a vibrar hasta partirse. Además de que soporta toda la fuerza generada por cada explosión en la cabeza del cilindro en la marcha.
«Me parece que en Barcelona Mercedes tuvo un problema de fiabilidad relacionado con el cigüeñal. No es nada serio, pero Hamilton y Bottas nunca pudieron ir al límite«, comenta en su blog el periodista italiano.
Debido a estos problemas se intuye que el motor Mercedes una vez esté a punto y pueda entregar toda su potencia hará que las flechas de plata sigan siendo más rápidas que los bólidos rojos. Queda semana y media hasta que se apaguen los semáforos en el circuito australiano de Melbourne. Los equipos están terminando ahora de afinar sus mecánicas aprovechando los datos recogidos durante las dos jornadas de test en el circuito español.
Ferrari sabe, según comenta el periodista italiano, que el Mercedes W08 es más rápido de lo que pudieron observar en el trazado catalán. Y con esa información en la mano seguramente estén trabajando para evitar que tanto Bottas como Hamilton puedan superar a Vettel y Räikkönen en Melbourne.
«Es seguro que Mercedes solucionará ese problema antes de Melbourne, pero Ferrari conoce esa historia y por eso creen que las flechas de plata todavía están por delante«, finaliza Leo Turrini.



