La luz al final del túnel: Williams se mete en Q3 por primera vez esta temporada
Si en el día de ayer, el equipo Williams estaba confiado en poder colocar sus coches en el top 10, hoy, ese objetivo ha estado cerca de hacerse realidad, ya que Lance Stroll ha conseguido la décima posición, mientras que su compañero de equipo, Sergey Sirotkin, ha quedado en la duodécima posición en la clasificación celebrada hace unas horas. Mañana saben que será un día difícil, pero tras lo conseguido en el día de hoy, esperan poder al menos mantener esa plaza en los puntos y ayudar al piloto ruso a que entre en el top 10.
Ambos pilotos han realizado declaraciones para la prensa allí congregada, subiendo parte de ellas a la página web del equipo. Stroll afirma que está realmente feliz por el gran trabajo que ha realizado el equipo para que pudiese meter el coche en el top 10 y espera recompensarselo consiguiendo algunos puntos en la carrera de mañana, aunque sabe que no será tarea fácil.
«A veces te dan ritmo y todo se junta, y así fue como fue. Estábamos en buena forma desde la Q1 en adelante. Hice una buena vuelta en la Q2 para entrar en la Q3 y luego hice lo que pude y la décima posición era lo máximo que podía conseguir. Mañana va a ser un día desafiante, sin duda, ya que estamos sufriendo de velocidad en línea recta y algunos de nuestros competidores estarán con nosotros mañana», comenta Lance Stroll.
Por otra parte, al otro lado del garaje, se encuentra un triste Sergey Sirotkin. El joven piloto ruso afirma que no se ha encontrado a gusto con el coche y cree que los rebufos han provocado que perdiese más tiempo que si hubiese pilotado él sólo.
«No fue la mejor sesión para mí personalmente. El rendimiento que tuvimos ayer fue mucho más prometedor que hoy. Todo se trata de corrientes de aire y cómo las logras, qué coche estás detrás y cuánto espacio les dejas al frente. Creo que cuando te concentres tanto en esto, puede afectar el equilibrio del automóvil y cómo se está desempeñando en diferentes partes de la pista. Fue una sesión difícil y no estoy muy feliz», finaliza Sergey Sirotkin.

