La Fórmula E hace oficial el cambio de diseño en sus monoplazas para 2017
Tras los rumores que circulaban a lo largo de estos últimos días por el mundo del automovilismo, los máximos dirigentes de la Fórmula E han oficializado esta misma mañana el cambio en el reglamento para la próxima temporada 2016/17 por el cual se modifica el diseño hasta ahora conocido de los monoplazas eléctricos.
Para la nueva temporada que empezará en octubre, además de nuevo diseño, el aficionado se podrá encontrar con nuevos equipos, nuevos pilotos y nuevas citas en el calendario mundial, lo que supondrá una revolución de la competición que conocíamos hasta el momento.
La modificación del diseño de los monoplazas sienta su base sobre la estructura mantenida hasta el momento, realizando cambios reseñables en la joroba que constituía la cubierta motor y el alerón delantero como los más significativos. Según ha comentado Alejandro Agag, esta renovación en el diseño responde más al apartado estético que al aerodinámico, queriendo hacer el Fórmula E como un monoplaza más visual de cara al espectador.
Según se ha podido saber, hay otros proyectos abiertos de cara a la temporada que se avecina, entre otros está la posibilidad de que la marca francesa de neumáticos Michelin traiga un nuevo concepto de sus gomas para esta competición, haciéndolas más ligeras y estrechas, así como modificaciones en el diseño del volante, lo que podría suponer un lavado de imagen totalmente revolucionario para la competición eléctrica de la FIA.
El objetivo principal de estas modificaciones reglamentarias y estéticas es una carta de intenciones de la Federación Internacional y de los desarrolladores de la Fórmula E en sí de potenciar la competición de monoplazas eléctricos, con el objetivo de obtener un mayor alcance en los medios de comunicación y atraer a una mayor cantidad de público, crear una seña de identidad en definitiva.
Los mayores cambios se esperan para la temporada 2018/19, cuando el reglamento dará un giro de tuerca y se introducirán una serie de novedosas evoluciones, entre ellas algunas de las cuales no terminaron de triunfar en la Fórmula 1, por ejemplo. El futuro de la competición está más que abierto, y con estas primeras modificaciones, la Fórmula E comienza a coger el aspecto futurista con el que fue ideada.