La dificultad de ser compañero de equipo de Max Verstappen
Max Verstappen es ahora mismo el líder del campeonato del mundo de Fórmula 1, con una ventaja realmente extensa sobre su más cercano perseguidor, Charles Leclerc, quien se encuentra a más de ochenta puntos de distancia por culpa de los problemas de fiabilidad que ha tenido Ferrari este año, los errores estratégicos y también, los problemas propios de pilotaje como el que sufrió en Francia.
El joven piloto holandés está hecho a la perfección al equipo Red Bull y eso hace que siempre maximice resultados con el rendimiento que consigue tener. Tiene el coche cogido por la mano y eso hace que ser compañero de equipo de Max Verstappen sea muy complicado, principalmente, porque el estilo de pilotaje del holandés es muy particular y pocos compañeros de equipo han conseguido adaptarse a un coche que se adapta al pilotaje de Max Verstappen.
«A Max le gusta un coche que sea bueno de morro. A él le da igual lo que pase con la zona trasera. Si la zona trasera se rompe cuando van a 300 kilómetros por hora, entonces Pérez, como todos los pilotos antes que él, piensan que el coche es incontrolable. A Max eso no le cambia nada. Con el coche que se adapta mejor al estilo de Max, el ‘factor Verstappen’ es automáticamente mayor que antes. Si tienes un piloto con su talento como tu compañero de equipo, es importante poder exprimir al máximo tu coche. Pérez puede que haya dado un paso atrás hacia su rendimiento normal debido a eso, pero bueno, no es fácil ser el compañero de Max», comenta Helmut Marko, asesor de Red Bull.



