Kubica cree que en Mónaco consiguió callar a sus críticos: «Muchos pensaban que no sería capaz de girar el volante»
Robert Kubica mostró un gran estado de forma durante el Gran Premio de Mónaco y excepto un pequeño trompo durante los entrenamientos del jueves, el polaco tuvo un fin de semana libre de problemas. Además, durante la carrera llegó a estar por delante de su compañero de equipo, George Russell, y de pilotos con monoplazas más rápidos, como Antonio Giovinazzi, quien el intentó adelantar y le provocó un trompo que le hundió en la clasificación.
Por ello, el piloto polaco de Williams Racing cree que con su pilotaje ha conseguido callar a los críticos que ponían en dudas sus capacidades en un circuito tan técnico y revirado como el de Mónaco, especialmente en la apretada horquilla, debido a sus limitaciones físicas en su brazo derecho. Robert Kubica solventó sus limitaciones sin problemas e incluso fue competitivo por las calles del principado.
«Sabía que estaría bien aquí. Creo que, en general, mucha gente pensó que ni siquiera sería capaz de girar el volante. En esta situación no es fácil, creo que lo hice bastante bien, y puedo estar feliz. Por supuesto, el resultado final podría haber sido mejor, pero así es con las carreras. La gente aseguraba que la curva 1 sería un problema para mí, y creo que en todas las carreras lo hice bastante bien en la curva 1, o en la primera vuelta, cuando hay una especie de instinto de carrera por parte del piloto», comenta Robert Kubica para Motorsport.
«Gané dos posiciones al inicio, y en las primeras vueltas hay muchos que administraban los neumáticos, cambiando tu ritmo. Después del coche de seguridad, pude mantenerlos detrás, pero sabía que tenía que parar. Había algunas posibilidades de lluvia, por eso me quedé fuera. Definitivamente, la lluvia apareció, pero solo un poco, y en este caso nuestra estrategia nos lo hizo pagar. Sobre el incidente con Antonio Giovinazzi, es una carrera, no hay mucho que puedas hacer en esta situación. Así es, a veces», añade.



