James Key: «El crecimiento de Toro Rosso es gratificante»
No hay dudas de que Toro Rosso ha sido una de las escuderías que más ha progresado con respecto a la temporada pasada. La denominada ‘segunda escudería’ apadrinada por Red Bull se ha convertido incluso en un claro adversario del equipo de las bebidas energéticas. Con una dupla de pilotos jóvenes e innovadores, la sustitución del motor Renault por una unidad de potencia Ferrari parece haberles sentado de maravilla.
Ver el progreso técnico de un equipo produce una gran satisfacción para los aficionados alrededor del globo. Sin embargo, la mayor sensación de gratificación se reserva para el Director Técnico de la escudería, James Key. Desde su llegada en el año 2012, Toro Rosso jamás había mostrado un comienzo tan interesante como en esta temporada.
«Estoy muy contento. Tenemos que ver como progresa el coche, pero podemos estar satisfechos; sobre todo teniendo en cuenta la difícil decisión de cambiar de proveedor de unidades de potencia. Nuestro objetivo siempre fue ajustar el coche al motor Ferrari en lugar de rediseñar el monoplaza por completo, lo cual significó una gran presión para todos los involucrados en el desarrollo. Una vez visto los resultados, el éxito es gratificante«, asegura Key sin poder disimular su orgullo.
Toro Rosso: Sufriendo en 2012, luchando por todo en 2016
La escudería Toro Rosso siempre fue asociada con un equipo de poca relevancia que se empeña al menos en sumar un punto por carrera. Más allá de la esporádica victoria de un fantástico Sebastian Vettel en el Gran Premio de Italia 2008, el equipo nunca se caracterizó por demostrar ferocidad en pista… Hasta ahora.
James Key es el claro testigo de la enorme evolución de un equipo que, a duras penas, lograba puntuar en las carreras. Hoy en día, Toro Rosso es sinónimo de juventud, de valentía y de arrojo. La magnitud con la que Carlos Sainz y Max Verstappen se debaten en pista entre ellos y frente a otros rivales no tiene comparación.
«Es impresionante como la psicología interna de un equipo puede cambiar en tan sólo cuatro temporadas. Cuando llegué en 2012, la escudería pasaba por un momento delicado. La Q1 era lo máximo a lo que podíamos aspirar, eramos catalogados como el equipo que ‘siempre se queda fuera’. El cambio que se presiente en 2016 es enorme. Hoy en día, somos un equipo que puede demostrar más, podemos plantar batalla en pista. Es una sensación indescriptible«, añade Key en una entrevista para GPUpdate.net
A pesar de ser catalogado aún como un ‘equipo pequeño’, Toro Rosso ha planteado que tiene mucho por demostrar. Lo más importante es poder visualizar el enorme salto de calidad que esta escudería ha dado en los últimos tiempos.
«Me gusta la atmósfera de un ‘equipo pequeño‘«, asegura James Key. «Cada uno juega un gran papel en cada carrera, y todos tienen su cuota de satisfacción cuando se alcanzan los resultados. Lo mejor de todo es que cada uno dentro de Toro Rosso se adapta a las nuevas situaciones, todos evolucionan. Es bueno ver como la satisfacción se incrementa a medida que todos participan«, añade.
Carlos y Max, la juventud aguerrida de la F1
Para un directivo como James Key no resulta nada fácil lidiar con dos talentos jóvenes como Carlos Sainz y Max Verstappen. Ambos igual de arriesgados en pista, aunque el español muestra un temperamento más calmo en contraposición a la exasperación de su compañero holandés. Más aún, es importante observar como ha evolucionado un piloto como Verstappen, quien ha comenzado a formar parte del ‘Gran Circo’ cuando apenas contaba con 17 años cumplidos.
«Max y Carlos han comenzado a entender de que trata la F1 realmente. Este es el lugar donde los novatos pueden desarrollar sus capacidades al máximo, comenzar a comprender el funcionamiento y las reacciones del coche incluso antes de que comience la temporada. Ambos pueden tener un futuro brillante, tienen una ambición que pocas veces antes he visto en otros pilotos en la misma situación que ellos«, exclama el Director Técnico de Toro Rosso.
Sin embargo, la juventud puede estar vinculada a la testarudez, lo cual la constituye un arma de doble filo. No es fácil convencer a un piloto de que ha cometido un error, y menos aún cuando dicho piloto se considera superior a su propio compañero de equipo. Tal como lidiar con un hijo adolescente, razonar con un piloto en crecimiento no es tarea sencilla.
«Lo que siempre intentaremos hacer es marcar los errores y virtudes de cada piloto dentro y fuera de la pista. Siempre observamos el contexto, no sólo los resultados sino sus formas de reaccionar frente a distintas situaciones. El ambiente positivo y la buena relación entre ambos compañeros siempre debe existir. Es la única forma de lograr un buen ambiente de trabajo donde los resultados puedan ser alcanzados«, puntualiza.