El «halo» retrasa las pruebas del nuevo monoplaza de Fórmula E
La FIA decidió hace unos meses que el «halo» sería el elemento de seguridad que se encargaría de proteger los cockpit de los Fórmula 1 para la próxima temporada. Sin embargo, su aplicación no se quedará solo en el «Gran Circo», sino que la Fórmula 2 lo incorporará también en su nuevo chasis, así como en la Fórmula E, que para la temporada 2018/2019 contará con un chasis completamente diferente al de los últimos años.
Según informa «Motorsport.com», el diseño del «halo» aún no ha sido totalmente finalizado, lo que está suponiendo un retraso en el nuevo chasis de Fórmula E diseñado por Spark. En un principio, los fabricantes esperaban el chasis para el mes de enero, pero con el retraso del «halo» pueden recibirlo hasta dos meses más tarde.
El «halo» supondrá unos 40 kilos de peso adicionales al chasis, un chasis al que todavía habrá que añadirle el motor, la caja de cambios y las baterías, que para la quinta temporada iban a aumentar su tamaño para darle una mayor autonomía a los monoplazas, que serían capaces de completar una carrera entera. Así pues, se estima que con el «halo» el nuevo monoplaza supere los 888 kilos de peso con los que contaba el primer monoplaza de la Fórmula E.
Este hecho obligará ahora a los fabricantes a reducir el peso de sus unidades de potencia, de modo que contrarreste el sobrepeso del «halo». Sobre este aspecto habló Dieter Gass, director de Audi Motorsport, que pudo comprobar los resultados de la primera prueba que Spark realizó con el nuevo chasis, el cual ya contaba con un motor y las baterías de McLaren.
«Miro eso de una manera deportiva. Es lo mismo para todo el mundo, hay que seguir adelante con ello. Todo el mundo quería todo lo antes posible, pero tienes el coche cuando lo consigues. Mientras todo el mundo lo reciba todo al mismo tiempo, solo tienes que trabajar para arreglarlo», comentaba Gass para «Motorsport.com».

