El Gran Premio de Europa multiplica por cinco sus ventas al no coincidir con Le Mans
El Gran Premio de Europa, que se celebra en Bakú, está viendo como sus ventas aumentan respecto a las del año pasado. Esto es debido a que se disputará en un fin de semana distinto al de las 24 Horas de Le Mans, al revés de lo ocurrido el año pasado. Según indican los promotores, el interés por la carrera está creciendo y está dejando atrás las dudas que había en la temporada pasada.
Las 24 Horas de Le Mans es una de las carreras más famosas mundialmente, y al coincidir con un gran premio de Fórmula 1, hace que las audiencias se repartan. Para este año 2017 se tomó la decisión de no compartir fin de semana, y todo parece indicar que los efectos ya se han notado en la venta de entradas.
«En estas fechas se han vendido cinco veces más de entradas que para estas fechas del año pasado, así que hay un gran cambio. Mucha gente que vio la carrera por televisión el año pasado ha decidido comprar una entrada. La gente local entiende ahora la carrera y saben lo que compran. Sólo quieren ir allí y verla», explica Arif Rahimov, promotor del gran premio, a motorsport.com.
Desde Azerbaiyán se espera recibir una gran cantidad afluencia, tanto de aficionados como de periodistas, ya que al no haber coincidencia de la Fórmula 1 con el WEC, los medios de comunicación no tendrán que repartirse.
«Es bueno que vaya a haber más prensa y más espectadores en el Gran Premio de Europa. Le Mans es un gran evento y muchos tienen que decidir a dónde ir, algo que no va a pasar este año ni a los medios ni a los aficionados», apunta el promotor.
Este año, el fin de semana anterior al Gran Premio de Europa no hay carrera, por lo que se dispondrá de más tiempo para preparar el trazado de la mejor manera. En la temporada pasada, la organización resultó ser bastante caótica debido al corto espacio de tiempo del que disponían y también al ser la primera vez en disputarse un gran premio en esa localización.
«Otro punto positivo es que nuestra carrera no está seguida con ninguna otra prueba, así que tenemos más tiempo para prepararnos, junto con equipos técnicos de la Fórmula 1, para asegurarnos de que la pista está en perfecto estado. El año pasado fue una pesadilla logística organizar todo en un periodo tan corto de tiempo» comenta Rahimov.
El circuito de Bakú tiene una zona bastante estrecha y técnica, que no perdona los errores de los pilotos, como ya se vio en la clasificación del año pasado. En 2017 los coches serán todavía más anchos, lo que aun dificultará más la tarea de los pilotos, aunque al conocerse ya el trazado, gozarán de mayor confianza.
«Una vez que la confianza ha crecido tras la carrera del año pasado, va a ser mucho más interesante. No puedes fallar, la pista es estrecha y no perdona. Tienes que atacar el piano en el lugar adecuado para no tocar el muro, como hizo Hamilton el año pasado. Hay un gran potencial para poder disfrutar de un gran show«, concluye Rahimov.